Kael, Kira y los demás estudiantes se alinean frente a las enormes puertas metálicas de las salas de entrenamiento de A.D.A.S. Cada puerta estaba grabada con un sÃmbolo diferente, como si representaran pruebas únicas. El aire estaba cargado de tensión, no era un examen común: un fallo aquà significaba ser expulsado del programa.
Noli cruza los brazos y lanza a Kael una mirada intimidante, como si lo estuviera desafiando en silencio. Pero Kael, en lugar de reaccionar con miedo, sonrÃe con ese aire despreocupado que tanto irrita a su rival. Noli aprieta los dientes, molesto, antes de dar media vuelta y entrar en su sala.
Kira, en cambio, se aferra a Kael con evidente nerviosismo:
—Un dÃa entero aquà dentro… ?y si no lo logramos? ?Y si me quedo sin energÃa antes de la mitad?
Stolen story; please report.
Kael la mira con calma y responde con suavidad:
—Si caes, yo te levanto. No vinimos hasta aquà para rendirnos justo en la puerta.
Con esas palabras, Kira respira profundo y juntos cruzan el umbral.
La habitación
Dentro, no era lo que esperaban: no habÃa pesas ni dummies de práctica. En su lugar, el cuarto entero se transformó en un entorno ilusorio, una mezcla entre un campo de batalla y un laberinto en constante movimiento. El suelo se expandÃa como desierto, luego se volvÃa bosque, luego ruinas antiguas. Cada transición arrastraba un viento que casi los tumbaba.
Una voz resonó en lo alto, metálica y neutral:
—Regla número uno: no se detengan. Regla número dos: solo los que persisten, sobreviven.
Y de inmediato, aparecieron las primeras criaturas: sombras humanoides con armas de energÃa, avanzando contra ellos.
Kira entra en pánico un instante, pero Kael da un paso adelante, su aura chisporrotea apenas, y sonrÃe:
—Entonces es como siempre… peleamos, ?no?
Kira asiente, respirando hondo, y activa su energÃa. Su magia crea un arco de luz que ilumina el cuarto, mientras Kael carga directo contra el primer enemigo.
El choque sacude la sala. Lo que parecÃa un simple examen, ahora se sentÃa como un campo de guerra real.

