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La cacería .

  El sol apenas se levantaba en el horizonte, ti?endo el cielo de tonos dorados y anaranjados.

  El viento era frío, pero el aire se sentía cargado, pesado… como si el mundo entero supiera lo que estaba por comenzar.

  Los chicos estaban listos. Cada uno había empacado sus armas, sus recuerdos y sus miedos. Nadie decía una palabra; los pasos, los suspiros y los corazones acelerados hablaban por ellos.

  Kira ajustaba sus guantes con firmeza. Noli observaba en silencio el horizonte, sus ojos llenos de una furia contenida.

  Eisvar cerraba los pu?os, recordando los rostros de aquellos que había perdido.

  Para ellos, esto no era solo una guerra. Era la guerra.

  Kael, de pie frente a todos, respiró profundo y dijo con voz temblorosa pero decidida:

  —Esta vez no se trata solo de pelear… se trata de terminar con el dolor de vengar a nuestras familias acabe con el mal de este mundo. Vamos a liberar este mundo, y no pienso perder a nadie más.

  Noli sonrió un poco. —Vaya discurso, capitán.

  —No soy capitán —respondió Kael con una sonrisa cansada—, solo soy el tipo que no se rinde.

  ---

  Poco después, Nymeria apareció guiando al grupo hacia una pista oculta detrás de la base.

  Allí, un enorme avión los esperaba, cubierto de polvo, con las marcas del tiempo y la guerra.

  —?De dónde sacaste esto? —preguntó Kael impresionado.

  Nymeria cruzó los brazos, sonriendo con un aire de orgullo. —Viejos contactos en Atlantis. Digamos que me lo prestaron… con un peque?o soborno.

  —?Y el piloto? —preguntó Noli.

  —Yo —respondió Nymeria, haciendo que todos la miraran con una mezcla de sorpresa y miedo.

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  —Esto va a ser divertido —murmuró Eisvar, sentándose con resignación.

  Mientras subían, zolat se acercó a Kael.

  —Yo iré por otro camino. Necesito regresar a ADAS.

  Kael frunció el ce?o. —?Vas a dejarnos?

  —No los dejo, chico. Los preparo. ADAS tiene cientos de estudiantes que también lucharán. Todos ellos tienen algo que proteger.

  Kael lo miró en silencio, luego asintió con una sonrisa.

  —Nos veremos en el campo, maestro.

  —Eso espero, muchacho —dijo Goliat antes de alejarse, su silueta perdiéndose entre el resplandor del amanecer.

  ---

  Durante el vuelo, el silencio era denso. Todos iban concentrados, revisando su equipo o mirando por las ventanas.

  Kira descansaba con la cabeza apoyada en su brazo, Noli tarareaba una canción para matar los nervios, y Eisvar… simplemente dormía.

  Kael miró hacia ellos con una sonrisa tranquila. Por primera vez en mucho tiempo, no sentía miedo. Sentía unidad.

  Pero la calma no duró mucho.

  El radar del avión comenzó a parpadear con advertencias rojas.

  —Estamos entrando en el rango de detección del Nexo —advirtió Nymeria—. Si seguimos volando, nos derribarán.

  —Entonces aterrizaremos —respondió Kael sin dudar—. Si quieren pelea, la tendrán en tierra.

  El avión descendió entre los árboles, sacudiéndose con fuerza.

  Cuando finalmente se detuvo, todos soltaron un suspiro de alivio.

  —Bueno… —dijo Noli estirándose—. Nada como un aterrizaje casi mortal para comenzar el día.

  —Silencio —gru?ó Eisvar—. Si alguien menciona “aventura”, juro que lo muerdo.

  Entre risas y quejas, comenzaron a avanzar a pie.

  La caminata fue larga, el terreno irregular, y el silencio se volvió su compa?ía constante… hasta que Kael se detuvo en seco.

  Todos se tensaron al instante.

  —?Qué pasa? —preguntó Kira, lista para atacar.

  Kael se giró lentamente con el rostro serio.

  —Olvidamos algo muy importante…

  Nymeria casi se desmaya del susto. —??Qué cosa?!

  —?Un nombre para el equipo! —gritó Kael con una sonrisa enorme.

  Todos lo miraron con cara de incredulidad.

  —?Estás bromeando? —dijo Nymeria entre dientes.

  —No, no, es en serio. ?No podemos ir a la guerra sin nombre! ?Eso trae mala suerte! —insistió Kael.

  Lo peor de todo… es que los demás estuvieron de acuerdo.

  Después de 26 minutos, 14 ideas absurdas y 3 discusiones sin sentido (gracias a Noli y Eisvar), llegaron a una decisión.

  Kael levantó el pu?o con orgullo.

  —?Nos llamaremos… Los Libradores!

  Hubo un silencio.

  Nymeria suspiró. —Bueno… he escuchado peores nombres.

  —?Es perfecto! —gritó Kael emocionado—. Vamos a liberar al mundo, ?no?

  Noli rió. —Si perdemos, al menos sonará épico en las historias.

  Con las risas disipando la tensión, el grupo continuó su marcha.

  El sol comenzaba a ponerse, y el horizonte ya mostraba las murallas oscuras del Nexo.

  Kael se detuvo un instante, mirando hacia adelante con los ojos brillando por la determinación.

  —Vamos, Libradores… el mundo nos espera.

  ---

  Dentro del Nexo…

  Los comandantes observaban las filas de soldados formadas frente a ellos.

  Más de quinientos humanos armados y cien ghouls de alto nivel aguardaban la orden de ataque.

  El general a cargo habló con voz fría:

  —En un día más marcharemos hacia la base de Zharet. Acabaremos con todo lo que quede de esa resistencia.

  Nadie imaginaba que, mientras planeaban su ofensiva, la cacería ya había comenzado.

  Los Libradores estaban cerca.

  Y esta vez…

  no habría marcha atrás.

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