Kaelion caminaba aĂşn con el cuerpo adolorido, hasta que llegĂł a un claro donde el rugido de unas cataratas llenaba el aire. A un costado, habĂa una peque?a casa de madera.
—?Esta es tu casa, viejo? —preguntó sorprendido.
El anciano asintiĂł con calma.
—SĂ. Y aquĂ será donde aprenderás a controlar a tu… amigo.
Kaelion entrecerrĂł los ojos.
—?Cómo sabes eso?
El viejo se sentĂł en un tronco, su mirada serena pero profunda.
—Porque yo puedo sentir a los ghouls. Puedo percibir su maldad… y de ti no viene. Proviene de él. “Titán”.
Kaelion se tensĂł.
—?Te refieres al ghoul que tengo dentro?
—Exactamente. él es mi viejo rival —respondió el anciano con voz grave.
En ese instante, la risa del ghoul resonó dentro de Kaelion y tomó momentáneamente el control de sus palabras:
—?Viejo rival? ?Quieres decir que todo este tiempo jamás me tomaste en serio? ?Si hubiera querido, podrĂa haberte matado!
If you discover this narrative on Amazon, be aware that it has been stolen. Please report the violation.
El anciano soltĂł una carcajada ligera.
—No podĂa matarte… porque tĂş eras mi viejo amigo.
Kaelion abriĂł los ojos con sorpresa. El anciano continuĂł su relato:
—Ese ghoul… antes fue humano. Pero cayĂł en la tentaciĂłn de un poder que no debĂa aceptar. Se dejĂł manipular, se llenĂł de esa esencia maldita y se transformĂł. Yo tuve que mantenerlo a raya durante a?os… porque era mi mejor y Ăşnico amigo. No podĂa destruirlo, aunque verlo asĂ me desgarraba el alma.
Los ojos del anciano se endurecieron un poco.
—Pero el tiempo no perdona. La vejez me alcanzó. Y cuando mis fuerzas flaquearon, tuve que sellarlo en el Punto Infernal usando un artefacto sagrado, un sello creado en la antigüedad para contener ghouls. Asà fue como terminó atrapado… hasta ahora.
Kaelion tragó saliva, incrédulo. Dentro de él, Titán rugió de rabia.
—??Entonces todo fue un juego para ti?! ?Jamás me consideraste un enemigo real!
Pero el viejo lo ignorĂł, mirando directo a Kaelion.
—EscĂşchame, chico. A partir de hoy meditarás todos los dĂas bajo las cataratas. Prepararás tu mente y tu cuerpo. Porque yo mismo me encargarĂ© de arrancar a ese huĂ©sped de ti.
Kaelion bajĂł la cabeza, dejando su orgullo de lado.
—Gracias… no quiero seguir matando personas.
La noche cayĂł, y mientras se preparaba para marcharse, se detuvo en la puerta.
—Viejo, ?cuál es tu nombre?
El anciano sonriĂł con calidez.
—Me llamo Tunder. Ese era mi nombre de cazador.
Kaelion asintió, grabando ese nombre en su memoria, antes de desaparecer entre los árboles.
---
Al dĂa siguiente
El entrenamiento comenzó de forma extra?a. Al intentar ba?arse bajo las cataratas, la voz del ghoul resonó y el agua simplemente dejó de fluir, burlándose de él.
En la hora de la comida, los cubiertos caĂan de su mano, la comida era arrojada al suelo, y cada instante era un tormento.
Titán no dejaba de reĂr dentro de su cabeza.
—Nunca tendrás paz mientras yo estĂ© aquĂ…
Kaelion apretaba los pu?os, conteniendo su rabia.
Desde lejos, Nymeria observaba todo en silencio. SabĂa lo que ocurrĂa dentro de Ă©l. Pero no podĂa intervenir. Era una batalla que Kaelion debĂa resolver solo. AsĂ que, preocupada, se marchĂł sin decir nada.
Más tarde, Kaelion se sentó bajo las cataratas. El agua helada golpeaba su cuerpo, mientras sus ojos se cerraban y su mente intentaba encontrar calma.
Ese mismo momento era justo diez minutos antes de que Lyra despertara en la base.
Y asĂ terminĂł el capĂtulo: Kaelion iniciando su camino de meditaciĂłn para expulsar a Titán, y Nymeria esperando que Lyra despierte… para que ella sea quien lo cuide en su lucha.
---
?? Fin del capĂtulo.

