home

search

La criatura!

  El sol brillaba alto, ba?ando la playa en un resplandor dorado. Kael corrĂ­a como un loco por la arena, con los brazos extendidos como si fuera un ni?o peque?o disfrutando de su primer verano.

  â€”?Libertad! —gritaba, dejando huellas desordenadas tras de sĂ­.

  Pero la diversiĂłn durĂł poco. Al no ver por dĂłnde iba, chocĂł de frente con un cangrejo del tama?o de un gato. El crustáceo no se inmutĂł; al contrario, con sus pinzas rápidas arrebatĂł la barrita de comida que Kael llevaba en el bolsillo y saliĂł corriendo en direcciĂłn al mar.

  Kael parpadeĂł, confundido, sin darse cuenta de lo ocurrido. Fue Lyra, con esa sonrisa socarrona que lo sacaba de quicio, quien se lo se?alĂł:

  â€”Oye, Kael… tu almuerzo se fue caminando.

  â€”??QUĂ©!? —saltĂł de inmediato, mirando al cangrejo que ya estaba medio enterrado en la arena con su botĂ­n—. ?Oye, ladrĂłn de seis patas, devuĂ©lveme eso!

  Nymeria, que observaba desde atrás con calma, abriĂł mucho los ojos de golpe.

  â€”… ?ESPERA! ??Era mi chocolate?!

  Kael se girĂł con cara pálida.

  â€”?C-chocolate? Yo… eh… era solo una barrita, no pensĂ© que…

  El grito de Nymeria lo interrumpiĂł.

  â€”?KAEL!

  Ă©l saliĂł disparado detrás del cangrejo como si su vida dependiera de ello. Lyra se agachĂł de la risa mientras veĂ­a cĂłmo Kael tropezaba tres veces antes de perderse tras la criatura.

  ---

  Un rato despuĂ©s, el grupo entrĂł en una peque?a casa de playa que Nymeria habĂ­a preparado. La caba?a, decorada con madera clara y flores secas, estaba repleta de comida fresca y camas mullidas.

  â€”Todo está listo para que descansen —anunciĂł Nymeria, mostrando una sonrisa orgullosa—. Incluso traje ropa para todos.

  Se girĂł hacia Kaelion, mirándolo de arriba abajo con picardĂ­a.

  â€”TambiĂ©n traje ropa para… emos.

  Kaelion frunciĂł el ce?o, apretando los pu?os.

  â€”No soy emo.

  Kael soltĂł una carcajada tan fuerte que se cayĂł de espaldas en la cama más cercana.

  ---

  Más tarde, Lyra y Kael se enzarzaron en una discusiĂłn acalorada frente a las habitaciones.

  â€”Yo me quedo aquĂ­ —dijo Kael, se?alando la que tenĂ­a vista al mar.

  â€”Ni lo sue?es —respondiĂł Lyra, cruzándose de brazos—. Esa vista es mĂ­a.

  â€”?Pero yo lleguĂ© primero!

  â€”Y yo soy más lista.

  La discusiĂłn amenazaba con volverse eterna hasta que Nymeria apareciĂł detrás de ambos, sonriendo de oreja a oreja.

  This story has been taken without authorization. Report any sightings.

  â€”Listo, yo me quedo con la habitaciĂłn de la playa.

  Los dos se quedaron mudos, y Nymeria se marchĂł con una risita burlona.

  ---

  La tarde llegĂł con una actividad peculiar: pesca. Lyra estaba sentada con paciencia junto a Nymeria, lanzando su ca?a sin inmutarse, disfrutando del sol.

  Mientras tanto, a unos metros, Kael y Kaelion peleaban por una red.

  â€”?Es mĂ­a, yo la vi primero! —gritaba Kael, tirando de un extremo.

  â€”Ni hablar, incompetente, yo la usarĂ© mejor —respondĂ­a Kaelion, tirando del otro.

  Lo que ninguno sabĂ­a era que Nymeria habĂ­a se?alado esa red como “la mejor” solo para obligarlos a cooperar, aunque en realidad era la más inĂştil de todas.

  Finalmente, Kael logrĂł lanzar su ca?a al agua. Unos segundos despuĂ©s, el hilo se tensĂł con fuerza.

  â€”?Tengo algo! ?Y se siente enorme! —exclamĂł, tirando con todas sus fuerzas.

  El agua se agitaba violentamente, y la ca?a crujĂ­a como si estuviera a punto de romperse. Lyra se levantĂł alarmada, pero Nymeria… Nymeria reĂ­a con calma.

  De pronto, Kael fue arrastrado al mar de un tirĂłn.

  â€”?AAAAHHHHH!

  Lyra dio un paso adelante, preocupada, pero Kaelion no perdiĂł la oportunidad:

  â€”?Miren! ?El gran pescador se convirtiĂł en carnada! —se burlaba, entre carcajadas.

  Mientras Kael pataleaba en el agua, Nymeria extendiĂł la mano, y unas cadenas lĂ­quidas emergieron del mar, atrapando a Kael y arrastrándolo de vuelta a la orilla.

  â€”?Desde cuándo puedes hacer eso? —preguntĂł Lyra, sorprendida.

  â€”Desde siempre. Nunca lo mencionĂ© porque no lo necesitaban saber —respondiĂł Nymeria con una sonrisa misteriosa.

  Kael, empapado y sin aliento, tratĂł de levantarse… pero algo cayĂł sobre Ă©l con un sonido blando. Todos miraron.

  No era un pez.

  Era una criatura extra?amente adorable: parecĂ­a una mezcla entre pulpo y gato, con ojos enormes brillantes y tentáculos que se movĂ­an como si saludaran. La criatura maullĂł suavemente, acurrucándose sobre Kael como si lo hubiera elegido como cama.

  El grupo quedĂł en silencio un segundo, hasta que Kaelion estallĂł en risas.

  â€”?JAJAJA! ?Miren al gran guerrero, derrotado por una mascota del mar!

  Kael levantĂł un dedo tembloroso hacia la criatura.

  â€”…Esto no es justo.

  Y asĂ­, entre risas, burlas y la mirada cĂłmplice de Nymeria, el primer dĂ­a de verano en la playa cerrĂł con un descubrimiento inesperado: que incluso en un mundo en ruinas, aĂşn habĂ­a espacio para momentos adorables.

Recommended Popular Novels