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Capítulo 22: El núcleo de la voluntad: El peso de la elección

  **Punto de vista de Víctor**

  —?Cómo está la ni?a?

  —Bien. Cuando tenga la edad suficiente, será enviada al orfanato para que pueda ser criada apropiadamente. Espero que Akeeva la pueda proteger allí.

  —?A qué te refieres?

  —Simple. Es un lugar peligroso; no solo cuidan de los ni?os, sino que... bueno, deberías cruzar por ahí de vez en cuando —responde Emma, mientras agacha la mirada.

  —Sí, debería ir. Después de todo, debería vivir allí y no en las oficinas de Akeeva.

  —Jaja, tienes razón. Akeeva es mejor persona de lo que aparenta —menciona Emma mientras observa el horizonte.

  —Bueno, ya veremos. Te lo confirmaré después de este "viaje".

  —... Mejor lo reformulo: tiene un amor duro —corrige Emma, con una mirada seria.

  Con esas palabras, un silencio se apodera del ambiente, seguido de las risas, tanto de Emma como de mí, aliviando la tensión.

  —Bueno, ni?o, te tengo un regalo para que lo lleves.

  —?Regalo? No deberías…

  —Insisto. Y antes de que digas algo más, toma —con esas palabras, Emma saca algo de su bolsillo: una especie de cruz de madera tallada a mano, de la cual desprende una ligera aura dorada que se atenúa al tocar la luz.

  —Eso es...

  —Sí, es un objeto bendito. Lo infundí con unas cuantas bendiciones para que te cure si pasa algo. Bueno, solo servirá tal vez un par de veces, ya que mi poder divino no es mucho.

  —Yo no creo que...

  —Tómalo, no quiero discusiones. No puedo retenerte aquí, pero quiero que te cuides. Ahora toma.

  —...

  Sin poder decir nada, Emma toma mi mano y coloca ese objeto mientras me abraza, susurrando:

  —Mantenlo cerca, ?de acuerdo?

  —... Gracias.

  —Cuídate...

  Despidiéndome de Emma, me dirijo a las oficinas de Akeeva para recibir los últimos detalles sobre esta misión. Al llegar, veo a Neakan saliendo de la oficina de Akeeva. Al darse cuenta de mi presencia, expresa:

  —?Estás listo?

  —Sí, ya casi.

  —Bien, y creo que te llevarás una sorpresa ma?ana.

  —?Qué?

  —Ya lo sabrás. Vienes a ver a Akeeva, ?verdad?

  —Sí, yo...

  —Ve, nos vemos luego.

  Con esas palabras, Neakan continúa su camino sin decir más. Al llegar a la puerta, como en otras ocasiones, un ligero escalofrío recorre mi cuerpo. Toqué la puerta y, tras recibir la confirmación de que podía entrar, veo a Akeeva diferente a como solía estar. Su aura llena de energía ha sido reemplazada por... ?cansancio?

  —?Todo bien, Akeeva?

  —?Qué?

  —Es que estás...

  —Sí, sí, estoy bien. He tenido mucho trabajo con esta nueva misión y con los dragones. He estado más ocupada de lo habitual. Vienes por la misión, ?verdad?

  —Sí, es ma?ana. Quería saber quiénes irán.

  —?Ah! Es verdad; solo le dije a Neakan.

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  —?Neakan irá?

  —No, la que irá es Kanea.

  —Pero dijiste que solo podría ir uno de tu lado.

  —Puede que sí, pero como es alguien sin experiencia, me permitieron que fueran dos personas.

  —Supongo que está bien, pero ?por qué no Sylqu?

  —... Te dejaré pasar esa pregunta por esta vez, pero cuando te mande a una misión, no espero cuestiones, sino obediencia, ?de acuerdo? —menciona Akeeva, dejando escapar un poco de su aura.

  —Disculpa, era solo una duda, ya que él es tu mano derecha y alguien con mucha más experiencia que yo.

  —él irá a otra misión. Después de todo, si se logra esta asociación, los aventureros tendrán mucho más terreno para buscar misiones y mazmorras.

  —Entiendo.

  —Quien va de parte de Neali será Kordr. Ese tipo es solo un idiota; su rango como aventurero es C, lo mandan a este tipo de misiones, así que no creo que haya problemas. Y del lado de Zirog será Daina; ella será la principal persona que hará las negociaciones. Es una aventurera de rango B, con posibilidades de llegar a rango A y experta en este tipo de situaciones. Por ese lado no hay problemas. Como guardia, será un grupo de 20 personas directamente de la familia de Zirog, ya que el camino se ha vuelto un poco más peligroso con los dragones que andan sueltos... y creo que eso es todo.

  —Disculpa, pero ?me podrías decir algo más sobre ellos?

  —?Qué? —replica Akeeva con una mirada curiosa.

  —Es una costumbre querer saber más de las personas que me acompa?arán; además, la información no es mala, según escuché.

  —Bueno, no tengo tiempo. Kordr es un aventurero de tipo guerrero que utiliza un látigo o algo así; es demasiado débil como para recordarlo. Y Daina, por otro lado, es una aventurera de tipo guerrero que utiliza una espada. Y eso es todo. Alístate, sales ma?ana.

  —Pero no hay algo...

  —Alístate, sales ma?ana. Los detalles menores los puedes preguntar a Kanea.

  —... De acuerdo, gracias.

  Al salir de la oficina, me dirijo a ver a Kanea, cruzando por varios puestos de mercado. Las palabras de Akeeva recorren mi cabeza: "un pueblo que puede manipular el maná". ?Serán parecidos a ella? Según lo que me dijo, su caso no era único, pero no sabía cuántos quedaban en el mundo. Si esto es cierto, tal vez sea una muy buena oportunidad. Si bien Emma me está ayudando, no siento que el maná se esté moviendo a pesar de seguir las técnicas. Tal vez una vez, pero no se ha vuelto a repetir. Y si...

  —?Víctor! —Kanea alza la mano para llamar mi atención.

  —?Eh? Kanea, hola.

  —?Ya te contaron? Vamos a ir a las negociaciones con un pueblo alejado.

  —Sí, justo salí de hablar con Akeeva. Salimos ma?ana; justo estaba yendo a tu casa para hablarte de eso.

  —?Hablar de qué?

  —Caminemos hacia el restaurante, tengo algo de hambre.

  —Claro.

  —?Qué sabes de este tipo de negociaciones?

  —Sinceramente, no mucho. Lo usual, supongo.

  —?Podrías decirme todo lo que sepas?

  —Claro. He escuchado que Guardian ha hecho muchas negociaciones con diferentes lugares a lo largo de los a?os; las más importantes han sido con la ciudad mágica y últimamente ha logrado establecer conexiones con Eliington.

  —?Eliington?

  —Sí, no sé los detalles, pero según dicen, Akeeva logró hablar con uno de los líderes de una escuela importante de allá y logró convencerlo en algunos asuntos relacionados con la escuela, creo.

  —Eso es impresionante —sin poder evitarlo, una sonrisa surge en mi rostro.

  —?Por qué? ?Y esa sonrisa? Parece que has encontrado algo importante.

  —Es que según escuché, ese lugar es muy hermético con los extranjeros, casi igual que la familia Dane.

  —Eso no lo sé, pero esos son los hechos.

  —?Y tú qué crees? Es tu primera vez en este tipo de misiones.

  —?Yo? Y tú eres tres a?os menor que yo y ya te asignaron una misión como esta, y ni siquiera tienes núcleo.

  —Bueno, supongo que es un buen punto, pero no te preocupes, estaré bien.

  Al llegar al restaurante, hablamos de algunas cosas más: las reglas de cómo debemos actuar en el momento en que todos estén reunidos en las puertas de Guardian y que debemos estar presentes antes de que salga el sol, ya que cada minuto cuenta. Serán tres días de viaje.

  En la madrugada siguiente...

  —Sabes, Kanea, creo que llegamos demasiado temprano.

  —No te preocupes, ya vendrán. ?Y Emma?

  —Dijo que no podría venir; el hospital la tenía ocupada.

  Con esas palabras, un grupo de soldados aparece por la calle. Cada uno lleva un caballo y una armadura ligera, junto con espadas, lanzas o arcos. En cada uno, un símbolo sobresale con ostentación; se puede distinguir una paloma de color negro, y dos de los soldados llevan cada uno una bandera con el mismo símbolo.

  —Si son ellos, te dije que no era muy temprano —dice Kanea mientras me golpea el brazo.

  —?Ustedes son los testigos enviados por Akeeva? —habla una mujer que está detrás de la primera línea de soldados.

  —Sí, somos nosotros —responde Kanea.

  —Muy bien, me presento: soy Daina, seré la líder de esta misión, un placer —habla una mujer de pelo verde y tez algo bronceada que lleva una lanza en su espalda.

  Esa aura que emana Daina no es tan fuerte como la de Akeeva, pero es algo a tener en cuenta. Al voltear a ver a Kanea, la veo más afectada por el aura que ella emana de lo que debería.

  —Muy bien, ni?os, ustedes irán en unos caballos al final de la fila. Serán días de viaje, así que no gasten energía innecesariamente; puede suceder algo importante y necesitaremos toda la ayuda posible. Sus caballos los esperan al final de la fila.

  —Cl-claro —responde Kanea, algo nerviosa.

  Caminando hacia la última fila, veo a un hombre con un uniforme diferente, uno un poco más tenue, y una cara algo marcada. Junto con su cabello de color blanco, emana una aura de hostilidad.

  —Usted debe ser Kanea, me presento: soy Kordr —habla el extra?o mientras hace un ligero gesto como se?al de saludo.

  —Em... sí, gracias, y él es Víctor.

  —El ni?o rescatado. Los rumores hablan por ti... —dice Kordr con una sonrisa de superioridad.

  —?Disculpa? —responde Kanea con una mirada de enojo.

  —Sí, soy yo; espero que esa reputación sea algo bueno —agrego antes de que las cosas se salgan de control.

  —Supongo que sí. Sus caballos están aquí, tómenlos —responde Kordr mientras se?ala dos caballos que están a su lado.

  Sin decir más, Kanea y yo nos subimos a los caballos. Al ver a Kordr, noto una aura tenue de color negro emanando de él, pero sin poder hacer algo, una se?al de la líder Daina y todo el grupo comienza a moverse.

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