**Perspectiva de Víctor**
Al terminar todos los deberes que me encargaron Akeeva y Emma, regreso al lugar de entrenamiento de los aventureros. Tras un peque?o saludo con el recepcionista, logro ingresar al recinto y entrenar de manera individual. Al entrar en este espacio, ya sea porque estoy solo o debido a la sensación que experimenté hace unos días, noto que el mana que se siente aquí es mucho mayor que afuera. Junto a esto, el mana de los diferentes elementos flota a mi alrededor, envolviendo toda el área. Tomándome un momento para admirar esto, regreso a la realidad; el tiempo que tengo aquí es muy corto, ya que hoy es un día libre para las estudiantes.
Al sentarme en el suelo, me coloco en posición de meditación. Comienzo a hacer ejercicios de respiración y, al entrar en un estado de concentración, empiezo a notar el mana a mi alrededor con mayor claridad: el calor del fuego, el frío del agua, la pureza del aire y la frialdad de la tierra, todo girando en armonía. Al regresar a mi interior, percibo cómo ese mana entra en mi cuerpo sin rumbo, dejando atrás la densa sensación que me invade, hasta poder dejarla salir. A diferencia de antes, sé el camino que debo seguir; ese mana que queda debo intentar guiarlo hacia mi interior, como si dirigiera una gota de agua que cayó en mi brazo y tratara de llevarla hacia un lugar específico, sin tocarla y evitando que se seque en el camino. Solo que es más complicado.
Entre respiraciones, cada vez que el mana intenta cumplir mi voluntad, sale de mi cuerpo, junto con mi fuerza, alejándose como si hubiera recorrido kilómetros sin descanso. Al llegar al cuarto intento de guiar el mana, mi cuerpo sufre las consecuencias de hacer algo para lo que no estoy preparado. Al regresar de la meditación, siento cómo el sudor brota de mi piel; la respiración agitada me recuerda que, sin concentración, solo puedo sentir el mana presionando mi piel. Si continúo así, me tomará más tiempo, y es algo que no puedo permitirme. Apretando el pu?o, sé lo que debo hacer. En mi vida pasada, los tiempos no fueron perfectos; para estar preparado ante lo que venía, muchos buscamos una manera de obtener resultados rápidos, y todo… ?para qué? Para una derrota prolongada. Recordando eso, un ligero temblor aparece en mi brazo.
Mirando al techo para sacudir ese movimiento, lo recuerdo: hay algunos venenos que se usarán para crear personas que puedan utilizar el mana. Si logro recrearlo, mi tiempo se reducirá significativamente... la fórmula, las hojas del árbol de abel, las raíces de un tipo de muérdago y unas cuantas hierbas más, pero...
—Ya es hora de salir. Un grupo va a entrenar; ellos llevan a?os aquí, así que necesitan más espacio —dijo el recepcionista mientras hacía se?as hacia la puerta.
—?Gracias! Ya voy.
Al acompa?ar al recepcionista, veo a un grupo de personas guiadas por el mago que nos hizo la presentación hace unos días. A pesar de las primeras impresiones, desbordan confianza; una confianza fundamentada, al menos, para lo que les espera en este tiempo, pero... para el futuro, solo el tiempo lo dirá. Al volver a mirar al recepcionista, le pregunto:
—?Sabes dónde está Akeeva?
—Ella regresará en unos minutos; se fue hace unas horas por unos problemas en los muros —responde el recepcionista.
Al escuchar eso, me siento y empiezo a meditar sobre qué podría ser tan importante como para que alguien de su nivel fuera convocada en los muros. En mi vida pasada, los incidentes no sucederían hasta dentro de unos siete u ocho a?os más. Si mi presencia cambió algo, es más de lo que puedo controlar; es solo un aliciente para buscar más poder.
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Después de una hora de espera, sin darme cuenta, Akeeva entra por la puerta. Al verme, se relaja y dice:
—?Ya es hora de comer?
—No... quería pedirte otro favor —digo, levantándome.
—?Otro? Se me hacía raro que no pidieras nada. Vamos a la oficina; estoy cansada —responde Akeeva mientras se dirige a su oficina.
Al llegar arriba, Akeeva se deja caer en su silla, como si un títere recibiera el peso del mundo sobre sus hombros. Dando un par de suspiros, dice:
—?Qué necesitas? Tengo poco tiempo, así que sé rápido.
—Quería saber si podría ayudar en misiones de aventureros... no grandes, solo acompa?amientos para llevar productos cercanos al pueblo —digo mientras me siento frente a ella.
—?Por qué debería aceptar? Además, se está volviendo peligroso en los alrededores en estos momentos —dice Akeeva mientras se rasca la cabeza con frustración.
—?De qué hablas? —le pregunto con expresión confundida.
—Simple. Es temporada de movimientos de los dragones caídos.
Con esas palabras, lo recuerdo: los dragones caídos. Según los mitos, esos seres de "leyendas" fueron creados con los restos de estos seres, los dragones murieron debido a criaturas que aparecieron de la nada. ellos lucharon, pero lo único que lograron fue llevarse a las criaturas con ellos, y de sus restos, al igual que los de otras criaturas de la naturaleza, fueron consumidos por otros seres. Lo sorprendente fue que, al ser consumidos, esos animales adquirieron algo de poder y, con el paso de los a?os, los errantes fueron creados...
—?Sabes lo que son? —pregunta Akeeva.
—Algo en la familia en la que estaba nos dijeron que eran poderosos y que, si los veíamos, debíamos correr o rezar por nuestras vidas —respondo, limitando intencionalmente lo que sé.
—Eso es suficiente. Esos seres están en movimiento debido al cambio de clima, pero dime, ?por qué deseas ir a ese tipo de trabajos? No pagan bien y no creo que seas de esos que quieran hacer caridad —dice Akeeva con una expresión interrogante.
—Quiero sentirme útil. Solo ayudar a ti y a Emma no me brinda esa sensación. Además, ayudar a alguien más, espero que me ayude a sobrellevar la culpa que siento por lo de Benicio —reconozco, pensando que eso será suficiente. La culpa en un ni?o es algo difícil de abandonar y fácil de hacer creer a los adultos.
—...Sabes que no tienes la culpa, y cuidar de la bebé es más que suficiente —dice Akeeva.
—Lo sé... pero es algo que no puedo controlar. Además, quiero al menos invitarte algo de comer; después de todo lo que has hecho por mí, es algo que quiero hacer —digo con un ligero alza en mi voz.
—...Está bien, pero yo seré la que te asigne esas peque?as misiones, y no muy lejos de las murallas. No te saldrás del camino que te designe; si no cumples, no podrás regresar afuera otra vez —aclara Akeeva con una expresión resignada.
—Está bien, gracias por ayudarme a sentirme útil —digo mientras inclino la cabeza.
Con esta aceptación, las condiciones son más que suficientes. Las cosas que necesito están a simple vista; lo único que resultaría difícil de conseguir sería una escama de los errantes corrompidos. Pero si obtengo lo demás, sería suficiente por ahora. Al levantarme para salir de la oficina, Akeeva me detiene y dice:
—Como te dije, estaré ocupada revisando los ataques de los dragones errantes, así que debes comer solo en este tiempo, al menos hasta que todo se calme —dice Akeeva mientras hace un gesto para que salga.
Al salir de las oficinas, organizo mis pensamientos. Si bien el veneno con las escamas es lo más óptimo ya que las escamas son los rasgos distintivos de los dragones errantes y al ser parte de ellos su afinacion con el mana es mucho mas fruido y con ello la eficacia del veneno era capas dar al que lo resive mayor comprension del mana y fuides en su manipulacion para crear el nucleo, aun puede ser útil sin ella; aunque tendré que aumentar la dosis de esa hoja ya que eso podria servir como potenciador en su lugar, a pesar de que es algo que ni siquiera en la vida pasada había visto o escuchado. Sin querer pensar en las consecuencias, aun debo ir a ver a la bebé; si no voy, Emma se enojaría por no cumplir la promesa que hice.
al ver a la bebe lo note a crecido un poco en estos dias si sus padres estuvieran aqui ellos talvez le darian su nombre en estos tiempos...
-seguro que no quieres cargarla?-dice emma con una cara esperanzada
-no estoy bien te prometi venir pero no creo poder cargarla
-esta bien aun que aun creo que estas conteniendo las ganas ver a esa bebe solo proboca ganas de cargarla...y sobre su nombre ya hablaste con akeeva ?sobre eso?-dice emma con una mirada que cambia de la alegria a la pena por el tema del nombre
-no pero debo hablar con ella sobre eso aun que ella esta muy ocupada en estos dias...talvez cuando se tranquilisen las cosas-digo con una cara igual de sombria
-es verdad los dragones en estos tiempos son cuando comienzan a moverse a nuevos territorios de caseria...pero solo no dejes de pasar mas tiempo para ablar sobre eso es algo muy importante para nuestra cultura
es verdad por estos lugares no es solo un nombre es algo que se mantiene unido a ti por el resto de tu vida segun la cultura el nombre se los da los padres es muestra jeniuna de que le entregan algo de sus propias almas para que floresca algo mas dentro de este nuevo ser...
-esta bien pero se pondra melancolica por hablar de este tema

