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Capítulo 9: Preparación 2

  **Punto de vista de Víctor**

  Días después...

  Al llegar frente a las oficinas para entrenar a los nuevos aventureros, veo a muchas personas, la mayoría mucho más altas que yo. Claro, ellos son chicos de entre 12 y 14 a?os, que por estas zonas son el estándar para comenzar a entrenar. Después de algunos a?os, al menos la mitad logrará invocar el mana, y muy pocos podrán mostrarlo a quienes no pueden usarlo. Regresando la vista a la entrada de las oficinas, veo salir al recepcionista, quien, al presentarse como Marx, nos muestra las instalaciones, las cuales consisten en cuatro lugares, cada uno con su propósito. El primero se encarga de entrenar a las personas en el uso de la magia; el segundo, en el uso de armas y el entrenamiento corporal; el tercero, en la parte teórica sobre lo que hay afuera y cómo sobrevivir allí; y el cuarto es el lugar de entrenamiento donde los grupos se enfrentan, ya sea entre ellos mismos o contra diferentes grupos.

  Después de eso, presenta a cuatro personas, cada una con un atuendo diferente. La primera es una mujer de pelo azul claro. Ella lleva una armadura de metal que le cubre solo un brazo y parte del otro. En su cintura, cuelga una espada. A simple vista, se nota que es una guerrera. La mujer da un paso al frente y empieza a decir:

  —Hola, mi nombre es Jole. Soy una guerrera y, en esta temporada de entrenamientos, seré quien se encargue de entrenarlos en los combates. Así que compórtense o se arrepentirán. Esto no es una escuela normal para tomárselo a la ligera.

  Dando un paso atrás, el hombre a su lado, de contextura delgada y con un bastón en la mano, da un paso al frente y dice:

  —Hola, chicos, mi nombre es Neakan y, como podrán notar, soy un mago. Me encargaré de ense?arles el uso de la magia y de cómo deberán crear sus núcleos, así como de cómo podrán encontrar su camino. Como bien sabrán, esto tomará tiempo y deberán ser persistentes para poder sobrevivir.

  Con esas palabras, el hombre regresa a su posición inicial y, a su lado, la mujer de pelo gris, con una mirada inexpresiva, da un paso al frente y dice:

  —Soy Nirha, una sanadora. Yo me encargaré de ense?arles todo lo teórico sobre cómo deben comportarse en la naturaleza y sobre primeros auxilios... Gracias. —Me mira de manera extra?a.

  Con esa mirada furtiva, regresa a su puesto sin darle más importancia. Vuelvo a ver a la última persona que nos entrenará, un hombre alto de pelo casta?o claro, que empieza su discurso de presentación:

  —Hola, mi nombre es Falu y soy quien se encargará de entrenar su cuerpo y el uso de armas para las lecciones de mis otros dos compa?eros. Así que deberán tener más cuidado conmigo, ya que, sin importar el entrenamiento mental, si su cuerpo no puede mantener el ritmo, no podrán sobrevivir a todo lo que el mundo de aventureros les ofrecerá... Muchas gracias, eso es todo por hoy. Si tienen alguna pregunta, pueden hacerla.

  Una chica de la multitud alza la mano y pregunta:

  —?Sólo nosotros cuatro nos entrenarán? Tengo entendido que los demás aventureros se involucrarán en los entrenamientos, ?cómo se dividirán o habrá una hora en especial?

  —No te preocupes, ni?a. En ciertos momentos, los demás aventureros que tengan disposición vendrán a ayudarnos a entrenarlos o en viajes de campo para poder entrenarlos de manera más segura y, claro, para tener más versatilidad... ?Alguien más?

  Con esas últimas palabras, hubo alguna que otra pregunta. Al final de todas, los instructores se despidieron, y el recepcionista nos pidió regresar al siguiente día para poder iniciar con nuestro entrenamiento.

  Al salir de las instalaciones, unos chicos, un poco mayores que yo, me rozan al cruzar miradas. Una mirada de molestia se dirige hacia mí, sin que pueda disimularlo. Sin darle importancia, me dirijo rápidamente al restaurante para acompa?ar a Akeeva en la comida y agradecerle. Al llegar, la veo sentada junto a su ayudante, y al verme, Akeeva, con un movimiento de mano, me indica que entre y que me siente con ellos. Con esa acción, le cuento todo lo que pasó, y con genuino interés, ella dice:

  Stolen from its rightful place, this narrative is not meant to be on Amazon; report any sightings.

  —Sí, los conozco. Ellos son muy buenos instructores. Si lo que quieres es ser un buen aventurero, tienes mucho que aprender de ellos, especialmente en las clases prácticas.

  Con esas palabras, continuamos con la comida. Al terminar, me dirijo a ver a la bebé y a Emma, con un saludo superficial y una expresión de preocupación. Emma me saluda y regreso a mi habitación. Dentro del cuarto, el silencio acentúa todo lo que ha pasado: ma?ana comenzará el entrenamiento. Esto es solo el primer paso para cambiar el futuro.

  Al día siguiente...

  Neakan, el mago, nos encuentra en las puertas de las instalaciones y, con una se?al, nos dirige a su lugar de entrenamiento. Al entrar, incluso para personas como nosotros, que aún no tenemos mana, el aire se siente más pesado en esta área. Con esa sensación, Neakan nos dice:

  —Como podrán notar, este lugar es un poco extra?o... La razón es muy simple: con la ayuda de algunos magos más, logramos hacer un peque?o domo para el entrenamiento del núcleo y los nervios de mana. Si se sientan en el suelo y empiezan a respirar, sentirán aún más la presión. Eso que siente su cuerpo es mana. Esa será la lección de hoy y de los siguientes dos meses. Si logran sentir eso y algo más que no les diré, podremos avanzar... Ahora, ?comiencen!

  Con esas palabras, como si fuera una ley, todos los chicos comienzan a respirar para sentir lo que el instructor dijo. El último comienza a caminar entre cada uno de ellos, observando detenidamente. Sin darme cuenta, se coloca frente a mí y dice:

  —?No puedes sentir nada? —pregunta Neakan con una mirada preocupada.

  —No... Solo estaba observando a los demás —respondo con algo de incomodidad.

  A medida que continúa su camino, comienzo a relajarme, a respirar y a cerrar los ojos para poder aumentar mi concentración aún más. Con cada respiración, la concentración aumenta. Esta es la oportunidad que buscaba. Si no me quedaba, podría entrenar por mi cuenta, pero sería una pérdida de tiempo en comparación con lo que hago aquí, en este lugar. En un sitio tan lleno de mana, la creación de mi núcleo se reduciría a un a?o, que, a pesar de lo que parece, es un tiempo muy peque?o.

  Con la respiración especial que aprendí en mi vida pasada, la percepción del mana será muy eficiente, especialmente en mis bases. Al pensar en eso, siento el mana presionando mi piel, y cierta cantidad de mana se filtra entre ellas y cruza mi piel. Pero al intentar continuar con esa sensación, un cansancio increíble me invade por completo, como si un peso inmenso cayera sobre mí, lo cual me obliga a salir de mi estado de concentración.

  Al abrir los ojos, veo al mago observándome con interés, y con una peque?a sonrisa pregunta:

  —?Notaste algo?

  —No, solo fue un instante... Apenas sentí algo de calor a mi alrededor —me pongo de pie.

  —Eso ya es un logro. Si preguntas a todos los ni?os de aquí, no creo que tengas algo más —dice Neakan.

  Con esas palabras, él da una última sonrisa a todos y se despide diciendo:

  —Bueno, ya ha pasado el tiempo límite por hoy. Ahora deben continuar con las demás lecciones de los aventureros y podrán regresar a sus hogares.

  Después de la presentación y unas leves instrucciones de los otros aventureros, salimos de las instalaciones. Al regresar con Akeeva, ella pregunta:

  —?Cómo planeas pagar todo? Los trámites son simples, pero el precio es algo que no se puede ignorar —dice Akeeva con una mirada seria.

  Al pensarlo con más detenimiento, mis recursos no son los más extensos. Mi única conexión son Emma y Akeeva. A pesar de lo que quiero, ellas ya me han ayudado mucho y no puedo pedir más.

  —Yo...

  —Antes de que digas algo, planeo ayudarte, pero deberás pagar con los trabajos que tendrás como aventurero y brindarme tu confianza. Son mis dos únicas condiciones —dice Akeeva.

  Al escuchar esas palabras, no puedo evitar preguntar:

  —?Por qué?

  —Simple. Parte de guiar un lugar como este es poder invertir a largo plazo, y creo que tú vales la pena —dice Akeeva mientras toma una taza de café.

  —Prometo devolverte todo lo que me estás dando —contesto con una mirada aún más determinada.

  —También deberás ayudar en las recepciones con lo que requiera la secretaria y ayudar a Emma en lo que necesite —dice Akeeva con una peque?a risa.

  —No te preocupes, también quería ver si habría una forma de poderte agradecer todo lo que has hecho por mí —digo.

  Las siguientes partes de la conversación fueron solo los detalles de los momentos en los que brindaría mi ayuda en la recepción y a Akeeva.

  Al regresar a mi cuarto después de un día ocupado, me recuesto en la cama y dejo escapar un suspiro por todas las cosas que han pasado hoy. Con la siguiente exhalación, trato de recordar la sensación que sentí... esa sensación al entrar en un estado de concentración perfecta, como si estuviera dentro de un mar en calma. Esa misma emoción hará que pueda crecer de una manera exponencial; solo debo seguir intentando.

  ***Perspectiva de Akeeva***

  Al ver salir al chico del restaurante, una pizca de curiosidad me invade. ?Qué será lo que quiere el chico? Y, ?por qué tiene tanto talento?

  —Dime, ?crees que él vale todo lo que estás planeando hacer? —pregunta Sylqu.

  —Bueno, estoy casi segura. Mi intuición dice que el chico vale la pena, pero lo que dijo Neakan lo cambia todo —respondo.

  —?Qué dijo? —interroga Sylqu.

  —El chico, tal vez sin darse cuenta, entró en un estado de concentración tan profundo que no notó el tiempo que pasó... Fueron casi dos horas; no es algo que se obtenga en el primer intento. Necesitas a alguien que lo entienda, alguien que tenga un nivel lo suficientemente alto como para ense?ar a otros —comenta Neakan.

  —Si él dijo eso, no deberías matarlo. Si alguien como él tiene semejante talento, sería un problema en el futuro —advierto Sylqu.

  —Mi intuición dice que nos servirá más vivo que muerto... —concluyo.

  —Está bien, con eso me basta por ahora.

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