El viento arrastraba polvo y cenizas sobre lo que alguna vez fue una metrópolis. Ahora, solo quedaban torres desplomadas, esqueletos de acero y ecos de un pasado destruido. Entre esas ruinas, los rumores aseguraban que la Portadora habÃa hecho su guarida. Nadie sabÃa por qué. Algunos pensaban que planeaba una resurrección masiva, otros que tejÃa un plan para romper las cadenas del mundo.
Lo cierto es que nadie se atrevÃa a acercarse… salvo dos figuras.
---
?? Kael
Avanzaba con el rostro cubierto por una máscara metálica ennegrecida, la chaqueta roja escondida bajo un manto oscuro. Su espada, renovada tras la rotura de la anterior, descansaba en su espalda. Cada paso era silencioso, medido. SabÃa que entrar en esas ruinas era jugar con la muerte.
"Ella está aquÃ... la Portadora. Lo siento en el aire, como un susurro".
Las sombras de edificios caÃdos parecÃan observarlo. El ambiente le recordaba que no era un lugar seguro: demasiados ojos invisibles seguÃan sus pasos.
---
?? Lyra
En otro extremo, una figura femenina descendÃa por los restos de un viejo puente colapsado. Su cabello corto, oculto bajo un casco urbano modificado con luces apagadas, y un chaleco que la camuflaba con el entorno. Su espada de luz descansaba en un estuche envuelto en tela, como si fuera solo una pieza de metal común.
"Debo encontrarla... la Portadora tiene las respuestas que busco. Mi pasado... no puedo seguir peleando sin saber quién soy realmente."
sus ojos azules brillaban bajo la penumbra, atentos, tensos.
---
This story has been unlawfully obtained without the author's consent. Report any appearances on Amazon.
?? El Cruce
En un callejón entre dos estructuras derrumbadas, las dos sombras caminan en direcciones opuestas. Kael y Lyra, separados por un muro de concreto resquebrajado, pasaron uno al lado del otro sin siquiera verse los rostros.
Sin embargo…
El aire se detuvo.
Un escalofrÃo recorrió a ambos al mismo tiempo.
Kael se giró por un instante, apretando los dientes.
Lyra detuvo sus pasos, mirando hacia atrás, como si una fuerza invisible le hubiera rozado el alma.
Ninguno habló. Ninguno se reconoce.
Pero en lo profundo, ambos supieron lo mismo:
"Está cerca..."
---
??? El Ingreso a la Ciudad Perdida
Kael escaló los restos de un antiguo túnel de metro, avanzando bajo tierra, donde los ecos lo guiaban hacia el centro de la ciudad en ruinas.
Lyra, en cambio, entró desde lo alto, deslizándose entre edificios medio colapsados ??y usando la tecnologÃa del Nexo para evadir los peligros que acechaban entre las sombras.
Dos caminos distintos.
Un mismo destino.
Y en el corazón de aquella ciudad, una figura femenina los observaba desde las alturas, sus ojos como brasas apagadas, su manto blanco ondeando con el viento.
La Portadora.
Su plan, aún oculto, se extendÃa como una telara?a invisible sobre ambos.

