home

search

Capítulo 02

  Sobrevive por ella.

  Pasaron un par de horas... El chico se alejó un poco de aquel hombre que había evitado que se rindiera, pero aun tenía hambre, sed y estaba muy herido. Aun así, pudo adentrarse en el bosque hasta que llegó de milagro a un lago. Sus ojos se iluminaron y se acercó lo más rápido que pudo, una vez ahí, comenzó a beber del agua hasta quedar saciado.

  -Esta agua... -Aguantó la respiración y metió la cabeza en ella, abrió los ojos y observó todo el lago, el agua era bastante cristalina por lo que se veía todo, habían plantas marinas y algunas criaturas peque?as. No reconoció nada que fuera amenazante o peligroso, así que sacó la cabeza.

  Se quitó toda la ropa quedando desnudo y se sumergió en el agua para deshacerse de toda la sangre en su cuerpo, además, nadó un poco para comprobar mejor las criaturas que habitaban y el tama?o del lago.

  Por suerte Lash tenía unos padres fantásticos que le ense?aron desde siempre todo sobre criaturas y plantas, por lo que sobrevivir en un bosque no era tan imposible. El problema es que a penas es un ni?o y no tenía suficiente fuerza o agilidad para conseguir comida por su cuenta. Es por eso que tendría que improvisar.

  (...)

  En el suelo se encontraba un mascahuesos caminando entre la maleza buscando comida. Olfateo algo y se dirigió al lugar, al llegar había otra criatura muerta, era una especie de pez morado, se acerco para verlo mejor y en ese momento... Lash desde arriba de un árbol lanzo cuatro lanzas echas de madera y piedra rodeando a la bestia, estas cortaron unas lianas en el suelo que se amarraron a los pies de la criatura.

  -Estaba de suerte al poder encontrar un lugar donde habían recoreris, según mamá una vez la cortes se enredan a lo primero que tengan delante, es una trampa perfecta -se lanzó desde el gran árbol cayendo ensima del animal atravesando su cabeza con un cuchillo de piedra terminandolo de matar.

  (...)

  -?Qué es lo que haces? -preguntó el gran se?or frente al chico.

  -Intento prender fuego para cosinar al Mascahuesos, necesito alimentarme -respondió el chico mientras chocaba dos piedras sobre una pila d madera-. Es normal hacer fuego de esta manera pero... -una simple chispa hizo que toda la madera se prendiera al momento-, si conoces la madera exacta puede prender muy rápido. Este bosque esta lleno de robles remolinos, se llaman asi porque los tallos parecen estar encurbados, su madera es muy imflamable, pero aun así no se deteriora, al contrario, podría durar días prendida.

  -Ohhh si que sabes mucho -exclamó asombrado.

  -Mis padres sabían mucho de estas cosas -se deprimió un poco al pensar en ellos-, tengo suerte de que este bosque tenga buenos recursos.

  (...)

  Un rato más tarde finalmente estaba listo el filete de mascahuesos. El chico le dio una mordida desesperado por comer, pero luego de masticar y tragar comenzó a toser a un lado con lágrimas en los ojos.

  -?Qué pasa? -preguntó el se?or.

  -Esta ácido... -respondió Lash con la voz rasgada-, mamá dijo que si lo condimentabas bien ese sabor mejoraba pero... Eso no me lo ense?ó.

  -Mmm entonces supongo que tendrás que buscar otro alimento -opinó colocando su mano en su mentón fingiendo pensar.

  -No... -le dio otra mordida y volvió a toser-, papá... El comía de esta forma... Mi hermana debe estar peor... Y si no como, moriré... -siguió comiendo a pesar de que el sabor quemaba su garganta y sus ojos se ponían rojos por las lágrimas. Siguió y siguió hasta terminarselo todo.

  -Eres un chico fuerte -sonrió el hombre.

  (...)

  La noche cayó. Lash sabía que habían criaturas nocturnas peligrosas que no salían de día y los sonidos de las hojas y del viento lo incomodaban. Su corazón estaba que se salía del miedo y sudaba mucho. La fogata aun estaba prendida y él se aferraba a su cuchillo de piedra con fuerza aunque sus manos temblaran.

  -?Estas asustado? -preguntó el grandote.

  -U-un poco -respondió el chico-, la verdad es que papá me contó sobre muchas criaturas que atacaban de noche solamente y tengo miedo de que venga alguna, no se si podría hacerle frente.

  -Ven acá -extendió sus manos-, hasta que puedas defenderte sólo, yo te protegeré.

  El ni?o dudo por un momento, pero los sonidos lo convencieron y corrió rápidamente al gran cuerpo del se?or, una vez entre sus brazos se calmó más y se durmió.

  Al otro día... Al despertar se dio cuenta de que no lo habían atacado.

  -Vaya... Enserio no paso nada -dijo levantándose sorprendido.

  -No te acostumbres, esto es sólo hasta que puedas defenderte, más te vale hacerlo pronto -se cruzó de brazos.

  -Tienes razón -Lash recogió un par de cuchillos de piedra y los colocó en la bolsa que hizo usando su camisa, luego se adentró al bosque.

  Pasaron unas cuantas noches y Lash aun dormía con el gran se?or, había salido a investigar los alrededores y comenzó a dibujar un mapa tallado en una piedra usando su cuchillo, no era perfecto, pero al menos era ideal psra guiarse, cada día exploraba nuevas zonas encontrando nuevas criaturas y nuevas plantas, pero nada que lo ayudara a defenderse en la noche.

  En una de sus exoloraciones encontró un lugar donde había una planta peculiar, tenía un tallo fino que salía del suelo y desembocaba en una hoja rosada con espinas a los lados. él sabía lo que era. En ese momento un recuerdo de su madre llegó a su mente.

  -Mira Lash esta es una marraca -se agachó mostrándole la planta al ni?o-, que no te enga?e esa hoja que tiene, es en realidad una boca y las púas son venenosas. No es un veneno letal psra los humanos pero causa mucho dolor.

  -Ohhhh interesante pero -dijo el peque?o- ?Cómo puedes hacerte con ellas?

  -Observa -abrió la palma de su mano juntando los dedos excepto el del medio y el anular que los mantuvo separados, luego en un movimiento muy rápido los cerro cogiendo el tayo de la planta, el chico se asustó pero la planta no se movió-, dentro de sus tallos es donde se encuentra el nervio que les permite mover la boca, si presionas con fuerza ese nervio no podrán hacerlo y entonces... -arrancó el tayo-, podrás arrancarla sin peligro alguno.

  -?Para qué usan estas plantas mamá? -preguntó curioso.

  -Tu papá usa su veneno para cazar ciertas criaturas -explicó Selena-, para los humanos no es letal, pero no todos corren con la misma suerte, hay criaturas que si podrían morir si son envenenados.

  Volviendo al presente el chico se agachó mirando la planta, pensó que le podría servir para ahuyentar a los animales nocturnos, pero para eso debería hacerse con ella. Tomó aire y colocó su mano justo como la de su mamá, le temblaba un poco, pero respiró para calmarse y luego presionó el tallo... Pero no funcionó, la planta lo mordió ferozmente, terminó arrancandola, pero soltó un grito ensordecedor que resonó por todo el bosque. Se retorció en el piso mientras seguía gritando por el fuerte dolor que provocaba el veneno.

  El efecto duró por casi media hora, el chico estaba cansado, con la garganta adolorida y los ojos rojos de tanto llorar. Ahora entendía porque se tenía cuidado con esta planta. Pero con una no bastaba, necesitaba más...

  Guardó la que tenía en la bolsa y siguió buscando más hasta que encontró la siguiente, se lo pensó... Pero al final terminó haciendolo de nuevo... Y otra vez fue mordido.

  Siguió asi por todo el día hasta recaudar unas diez por lo menos, ya no podía más se había quedado sin voz y estaba a punto de desmayarse, incluso vomitó.

  This story originates from Royal Road. Ensure the author gets the support they deserve by reading it there.

  Tanto dolor... Era la primera vez que lo sentía, y no era algo que un ni?o de 8 a?os tendría que experimentar. Pero la vida normal se habia acabado para él, tenía que adaptarse a esta.

  Luego de recuperar fuerzas se puso de pie para volver a su hogar junto al hombre. Sintió un ruido en la maleza a su espalda que lo alertó. Se giró escuchando como las hojas se movían y el suelo temblaba, esto le preocupó pues parecía que algo se acercaba.

  Al cruzar la maleza lo vio... Era una criatura de unos 3 metros, cuadrúpedo, con piel escamosa morada, su boca era circular y no tenia ojos, al estar frente al chico abrió su mandibula dejando ver sus dientes en forma de círculos y dejando salir un rugido que hizo retroceder al chico.

  Se trataba de un volmit, otra criatura que había cazado su padre, sus dientes podrían devorar lo que sea y con su forma circular lo triturarían en segundos, se supone que son criaturas de cueva, pero los fuertes gritos del joven debieron atraerle.

  Sin pensarlo dos veces Lash se echó la mochila al hombro y corrió, la criatura lo siguió, pero por suerte por su forma de lagarto no era muy rapida. Aun así, era muy letal rompiendo arboles por donde pasaba. El chico siguió huyendo sin darse cuenta por un camino que no conocía, se tropezó varias veces con rocas y ramas haciendose muchas heridas mientras la criatura no dejaba de seguirlo.

  Comenzó a oir sonido de agua fluyendo y supo que se trataba de un rio, así que se le ocurrió un plan que podría funcionar. Al llegar al río metió la mano en su bolsa y saco una de las marracas que habia conseguido y se la lanzó a la criatura. Esta se la tragó de golpe y luego comenzó a gritar de dolor mientras se movía a los lados eufóricamente.

  Esto provocó que el volmit chocara con un par de árboles y los tumbara, tomando por sorpresa al chico uno de esos árboles cayó justo ensima de él dejando su pie atorado lo que lo hizo gritar de dolor.

  El monstruo resbaló cerca del agua y cayó al río siendo arrastrado por la corriente, pero dejo ver sus fuertes garras que se aferraban a las rocas y le permitían escalar por el río hasta el chico.

  Este se asustó mucho al ver la gran boca de la bestia justo ensima de él. Con una de sus patas golpeó el tronco dejando libre al chico, pero su pierna estaba herida y no podría huir. Lo sabía, entendía perfectamente su situacion, estaba aterrado y no podía dejar de temblar, le faltaba la respiración pero... Ya había corrido demaciado. Si podía vencer a esta criatura entonces salvar a su hermana sería pan comido, con este pensamiento en mente abrió la bolsa, sacó otra planta y junto con su cuchillo saltó a la boca de la bestia. Mientras esta se cerraba sintiendo como los dientes afilados raagu?aban su piel, lo más rápido que pudo, enterró el cuchillo en el veneno para mojarlo en este y luego se lo clavó en la parte superior de la gran boca circular, esto hizo que la criatura detuviera su mordida y sólo abriera más la boca gritando de dolor.

  Lash sentía el grito que le rompía los tímpanos y la saliva de la bestia mojando su piel, pero no lo detuvo. Enterró mucho más el cuchillo haciéndolo sangrar y luego lo arrastró por toda la encías del volmit que lo hizo saltar hacia atrás y ser arrastrado por la corriente del río junto al chico dentro de su boca embarrado con su sangre... Luego cayeron por una cascada y el chico quedó inconsciente con el golpe en el agua.

  (...)

  Unas horas después, casi anochesiendo, el chico despierta al pie de la cascada. Esta exhausto, pero aun así intenta ponerse de pie, su pierna sigue herida y le arde mucho la herida. Dio un par de pasos hasta encontrarse con su mochila y su cuchillo. Los tomó y vio un rastro de sangre en el agua que llevaba al cuerpo muerto de la criatura en la orilla. Se acercó con cautela y comprobó que no se moviera. Luego agarró su cola y comenzó a jalarlo. Le costó mucho trabajo porque pesaba y además no podía caminar bien. No tenía muchas opciones, iba a anochecer y no sabía como regresar a su hogar con el se?or alto.

  Se detuvo un momento cansado. Decidio que la mejor opción era prepararse, ya no podía hacer más para evitar pelear. Se acercó a la boca de la bestia y con su cuchillo arrancó dos dientes. Luego con lianas y madera hizo dos empu?aduras y al unirlas creo dos nuevos cuchillos. Los afiló con la piedra hasta que pudieran cortar bien y por último, utilizó dos marracas más para embullirlos en veneno. Entonces espero a la noche.

  (...)

  Finalmente la luna salió y la temperatura disminuyó.

  Se sintió movimiento en las copas de los arboles cerca del lago. Y los causantes se dejaron ver, eran peque?os, sus piernas apenas se veían y su pelaje era poco y azul oscuro. Sus brazos tenían doble codo y eran muy largos, al igual que su cola que media casi más de 3 metros. Tenían dos grandes ojos rojos que brillaban en lo oscuro y peque?os pero ferocez dientes. Se llamaban onomus.

  Aparecieron tres de ellos y se acercaron con cautela a la criatura muerta sin rastro algunos del chico. Olfatearon el lugar, pero el único olor presente era el del cadáver. Uno de ellos se atrevió a mirar más de cerca el rostro de la criatura y se dio cuenta que no traía ningun diente, en ese momento un cuchillo salió de dentro de la boca y atravesó la cabeza del onomus soltando mucha sangre, con su grito de muerte los demás se alertaron, pero Lash salió por sorpresa del interior de la mandibula de la bestia y saltando sobre su espalda lanzó otro cuchillo al segundo monstruo, este fue un poco más inteligente e intentó evadirlo golpeando su hombro.

  El veneno hizo efecto y comenzó a gritar de dolor. El chico aprovechó la oportunidad y saltó cortandole la garganta con otro cuchillo. Rápidamente se giró para matar al último, pero ya no estaba, fue sorprendido por la cola de la bestia que se enrolló en su cuello y luego lo aventó con fuerza contra un árbol haciéndolo escupir sangre.

  Luego se acercó al joven y le comenzó a golpear con sus largas extremidades de doble codo como si de latigazos se tratase. Muchos lo golpearon en el rostro llegando a cortar la piel y otros en el abdomen. Pero el chico se mantuvo firme y en el siguiente golpe le perforó el brazo con su cuchillo en uno de sus codos. La criatura dejo de atacar paralizado por el dolor del veneno, por lo que Lash aprovechó y sacando otro cuchillo le atravesó la cabeza matándolo.

  Por fin el chico agitado y cansado se dejó caer en el suelo. Pero el descanso no duraría mucho ya que escuchó más onamus que se acercaban por los árboles. El chico se puso de pie listo para enfrentar a todo el que viniera.

  (...)

  Al otro día, Lash se encontraba rumbo a su hogar, esta vez llevaba una carreta echa con trozos de madera y lianas para poder arrastrar más fácilmente el cuerpo del monstruo. Le tomó medio día encontrar el camino de regreso, pero lo hizo.

  -Pareces cansado y herido -mencionó el hombre que lo esperaba pacientemente.

  -Si... -rió Lash-, mi cuerpo esta que no puede más, pero... Gané... Derroté muchos monstruos hoy, conseguí pieles, carnes e incluso partes que me ayudaran para crear armas.

  -Ohhhhh eso quiere decir que ya no necesitas mi protección en la noche -sonrió el grandote.

  -No -el chico vendó rápidamente con unas hojas su pierna herida-, ya ni siquiera la noche es un obstáculo para mi, ahora sólo queda salir de este maldito bosque.

  (...)

  Pasó mucho tiempo... La mamá de Lash siempre decía que tanto las plantas como los animales se adaptaban a distintos ambientes, evolucionaban para sobrevivir, cambiando aspectos físicos, al alimentarse o muchas más. Supongo que esto tambien se aplica para los humanos.

  Han pasado dos a?os ya, Lash tiene 10 a?os y se ha vuelto más fuerte a pesar de su peque?o tama?o, su pelo tambien creció un poco y en su pie quedo una cicatriz de su antiguo enfrentamiento. Tantos a?os viviendo y aprendiendo a sobrevivir en este bosque lo hicieron evolucionar y adaptarse a él. Ahora cruzar por arboles o ríos no suponía un problema, se había vuelto costumbre que fuera su camino diario, no le importaba comer lo que fuera siempre y cuando lo llenara, su visión se agudizo en las noches y desarrollo una fuerte tolerancia al dolor luego de ir día tras día a buscar esa planta venenosa.

  Sobre su hermana, ha estado buscandola todo el tiempo, pero... No ha podido salir del bosque, es como un maldito laberinto, lleva dos a?os recorriéndolo y aun no ha encontrado una manera de salir. Tenía un mapa muy extenso ya sobre el bosque completo, pero no había encontrado rastro algunos de humanos hasta que...

  Encontró una peque?a aldea a la salida del bosque, estaba tan emocionado que se le salían las lágrimas. Decidió entrar con cautela y alerta en caso de que no fueran amigables. Las casas eran con dise?os japoneces al igual que sus habitantes que vestían hermosos yukatas y kimonos. Lash no creía estar en condiciones de entrar al pueblo, la gente lo vería raro, su vestimenta la hizo con la piel del Volmit al igual que una nueva bolsa más grande y resistente.

  Dejando eso de lado, una casa le llamó la atención. Era la más cercana al bosque por lo que nadie lo vio Acercarse, al hacerlo se fijo en un hombre mayor con pelo largo canoso amarrado en una coleta con un kimono blanco y azul. Estaba practicando una extra?a danza que a el chico parecía interesarle.

  Cambió su vista a una katana que estaba en la pared. Su mango era negro y la empu?adura tenia forma de una media luna roja, le pareció hermosa y le llamo mucho la atención la luna pues también habian dibujos en el dise?o interior de la casa. Entró a hurtadillas y se acercó para ver más de cerca la espada, pero... En un segundo el anciano que estaba al otro lado de la casa acortó la distancia en tan sólo dos pasos y dejó su mano abierta detenida justo en el cuello del muchacho.

  Se quedó sorprendido ante tal movimiento, pensó que estaba bailando, pero... Parece que no era así.

  -?Quién eres? -preguntó el se?or.

  -L-lash -respondió el joven.

  -?Te interesa la katana? -alzó una ceja-. No deberías estar aquí, te llevaré con tus padres -el chico bajó la mirada y su semblante se entristeció.

  El hombre pudo notar el peso que tuvieron esas palabras en él, además por su aspecto se notaba que no estaba bien, algo pasaba con ese chico y tal vez su amabilidad lo obligaba a ayudarle.

  -Bien Lash -bajó la mano del cuello del chico y retrocedió un par de pasos-. ?Por qué no me cuentas todo?

  Lash levantó la vista y vio una sonrisa cincera en la cara del anciano. Esto lo tranquilizo y se sintió en confianza, así que por las siguientes horas le estuvo contando absolutamente todo lo que le había pasado desde el día en que murió su rey.

  -Entiendo -acarició su barbilla el se?or-, normalmente no te creería pero... Viendo tu estado actual se ve que has estado sobreviviendo en el bosque.

  -Si... -se limitó a decir.

  -Escucha joven -habló el mayor-, mi nombre es Furiko Haruno, y como descendiente de mi clan se me fue concedido las ense?anzas de un estilo único de combate. Uno con que se podría combatir incluso sin armas, pero la principal de todas sería la katana -se?aló la que estaba en la pared y el chico la miró-, se supone que se lo ense?e a mis hijos, pero ambos se largaron hace mucho... Y no se han vuelto a aparecer. No quiero que este estilo sea olvidado y ya a mi me queda poco tiempo en este mundo. Asi que Lash. ?Qué dices si te ense?o La Danza de La Luna y la usas para salvar a tu hermana?

  Los ojos del ni?os se iluminaron, esto era lo que necesitaba, con este estilo de combate tendría la fuerza suficiente para proteger a su hermana.

  -Me encantaría -hizo una reverencia.

  Continuará...

Recommended Popular Novels