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Capítulo 01

  La perdición de la codicia.

  Todo esta oscuro... siente que no puede mantenerse de pie, es el fin... Su hora ha llegado...

  (...)

  —?Mamá qué planta es esta? —pregunta una peque?a ni?a estirando su mano con una flor blanca en forma de campana.

  —Mi vida esa es una verilia —la mujer a su lado sujeta la peque?a manito y la agita, al hacerlo, la flor se mueve como una campana haciendo resonar una hermosa melodía.

  —?Que lindo! —dice emocionada la menor.

  —?Ahhhhh! ?Ayudaaaaa! —las dos féminas se espantan al escuchar un fuerte grito proveniente del bosque a sus espaldas.

  De repente de este sale saltando un joven chico de cabello negro y cae rodando en el pasto verde sorprendido a las dos.

  —?Cuidado, cuidado, ahí viene! —dijo arrastrándose por el suelo de espaldas.

  La atención de la se?ora y su hija se dirigió al bosque y vieron salir de allí una extra?a criatura, tenía forma felina, pero su cabeza era extra?a, contaba con cuatro ojos todos puestos de a par en la parte delantera y una enorme mandíbula que se abría bastante mostrando tres filas de dientes, su piel era de color verde musgo y su cola estaba llena de peque?as púas.

  La criatura gru?ó acercándose lentamente a los presentes.

  —Mamá tengo miedo —la ni?a se aferró con fuerza a la ropa de su madre.

  —No te preocupes cari?o, mamá puede con esto —dijo la se?ora acariciando la cabeza de la menor y poniéndose de pie—, este prado esta lleno de recoreris, una planta muy interesante que no reacciona al movimiento pero... —cogió un cuchillo que traía en su delantal y lo enterró con fuerza en el suelo, una liana en este se corto y salio disparada enredándose en el cuello de la bestia—, si cortas una zona especifica ellas se enrollarán para sobrevivir en el objeto más cerca de su zona de ataque.

  El monstruo comenzó a asfixiarse, pero rápidamente intentó liberarse con sus garras.

  —Bien dicho cari?o —una voz proveniente del bosque llamó la atención de los presentes. De este apareció caminando un hombre grande y fuerte con un hacha en la mano—. Nunca pensé encontrar un mascahuesos aquí, son criaturas peligrosas, esos dientes podrían acabar con una persona.

  El llamado mascahuesos se liberó de la liana, pero en ese momento el se?or detrás le atinó un golpe letal en la cabeza con el arma que traía. Comenzó a salir bastante sangre y la criatura dejo de moverse. La madre le tapó los ojos a la menor para que no presenciará la escena, mientras el chico estaba emocionado con brillos en los ojos.

  —Eso fue increíble papá —se acercó corriendo al se?or.

  —Debes tener mas cuidado Lash —rega?ó el hombre—, el bosque es muy peligroso, todavía hay cosas que ni siquiera tu madre y yo conocemos.

  —Pero tu y mamá me han ense?ado mucho sobre plantas y criaturas, pensé que sería suficiente —el peque?o se cruzó de brazos inflando sus mejillas.

  —Nunca es suficiente —comentó el padre riendo.

  —Regresemos a casa amores mios, pronto oscurecerá —dicto la madre y todo asintieron.

  Esta familia tan peculiar eran los Hade. El hombre fuerte de pelo negro era George Hade, un cazador famoso de 33 a?os, que una vez se casó con su hermosa mujer se retiró, aun así, le ha ense?ado a sus hijos muchas cosas sobre sus aventuras y las distintas bestias que existen por todo el mundo, sus habitats, alimentación y formas de cazarlos.

  Por otra parte su esposa Selena Hade, una mujer de 30 a?os con un pelo negro largo y cuerpo hermoso, era una simple admiradora de la flora silvestre, vivió mucho tiempo en el campo lo que le permitió adquirir conocimientos sobre las distintas vegetaciones y ecosistemas del reino de Hestoria.

  Ambos se conocieron en una cacería que tuvo George cerca de donde vivía Selena, se enamoraron y terminaron casándose. Luego se mudaron a la ciudad principal del reino de Hesteria, que es donde se encuentra el castillo y lleva por nombre Ermet.

  Una vez aquí, tuvieron a dos hijos, el primero de 8 a?os se llama Lash Hade, un peque?o travieso de cabello negro que siempre admiró a sus padres y desde que nació ha adquirido mucho conocimiento de ambas partes.

  Su hermana menor Emily Hade, es una peque?a hermosura de 6 a?os de pelo corto negro. Tiene una ternura natural y todos los de la familia la adoran.

  La capital Ermet es una ciudad tranquila y prospera, al encontrarse el castillo aquí, es notorio el avance económico que ha logrado, todo gracias a su actual rey que es muy querido por todos.

  Una vez en la casa los ni?os se pusieron a jugar mientras sus padres preparaban la cena.

  En la noche todos se acomodaros para cenar en la mesa del comedor.

  —?Esta muy rico! —dijo emocionado Lash sin parar de comer.

  —Es cierto mamá, te quedo delicioso —sonrió la peque?a.

  —?Verdad que si? —le devolvió la sonrisa la madre—. La carne de los mascahuesos es algo ácida, pero si se condimenta con las plantas correctas obtiene un sabor exquisito.

  —Je, recuerdo que yo siempre me quejaba por tener que comer esa carne así de ácida —George habló mirando a su esposa—, hasta que llegaste tu y de cierta forma le diste sabor a mi vida.

  —Ay cari?o que romántico, los ni?os están delante —exclamó Selena poniendo las manos en sus mejillas coloradas.

  Los ni?os solo se miraron y rieron por el comportamiento de sus padres.

  —?Atención, atención! —se escuchó ruido en la calle, los Hade se levantaron y se asomaron por la ventana con curiosidad—. ?Una noticia importante debe ser dada a todos! ?Esta noche, el rey Germidas ha muerto! ?Repito el rey ha muerto y ma?ana se celebrará su velorio!

  —Oh dios —exclamó la mujer asombrada colocando las manos en su boca.

  —Parece que su tiempo llegó —dijo George abrazando a su mujer de lado con una mirada seria— descanse mi rey.

  (...)

  Al otro día en la ma?ana se celebró el entierro del rey, varios caballeros llevaban el ataúd junto con toda la gente del pueblo, la familia Hade también se encontraba vistiendo de negro como el resto. Trovadores cantaban canciones fúnebres en su honor camino al cementerio. Todos estaban tristes y dolidos por la muerte del rey, era una gran persona, muy amables con todos y gracias a él, Ermet llegó a ser una gran ciudad.

  El entierro se llevó a cabo sin ningún problema, justo después en el mismo cementerio, otro se?or que no muchos conocían se paró frente a el pueblo a decir unas palabras.

  —Tal vez muchos no me conozcan, pues estuve viviendo en otro reino mucho tiempo —comenzó a hablar, era alto, vestía elegante y su pelo era blanco— mi nombre es Gilbert y soy el hermano del difunto rey.

  Esa noticia sorprendió a todos. Nadie sabía que el rey tuviera un hermano, todos comenzaron a murmurar.

  —La razón de que este aquí es que como mi hermano murió muy joven, por desgracia no tenía familia, así que no tiene más herederos, por ende, es mi deber coger las riendas como su nuevo rey —habló alzando sus manos—. La noticia pronto se esparcirá por todo el reino y espero poder conseguir que prospere sin problemas.

  Las personas estaban impactadas, no sabían como reaccionar antes esta noticia, pero si había algo cierto es que el sujeto no desprendía nada de malicia, parecía buena persona y eso calmaba un poco al pueblo. Todos aplaudieron al nuevo rey esperando que este cambio no trajera problemas.

  (...)

  En la noche, el nuevo rey se encontraba en su cuarto, era espacioso y lleno de cosas de oro y joyas brillantes, con una gran cama y un espejo de diamantes.

  —Todo esta listo —dijo riendo frente a el espejo—, por fin tengo lo que quería todo este tiempo, un reino con un gran poder militar con el que conquistar el resto de reinos.

  The tale has been stolen; if detected on Amazon, report the violation.

  El nuevo rey mostraba sus verdaderas intenciones, y eso... Sería lo que cambiaría la vida de todos en el pueblo.

  Pasaron un par de meses y las cosas en Ermet cambiaron mucho... toda la prosperidad que había se fue al demonio con su nuevo rey, al principio se mostraba amable y solidario con todos, pero su verdadero objetivo era la conquista. En lo único que pensaba era en mandar hombres a batallar y eso lo llevó a la ruina.

  Resulta que no era muy buen estratega y eso sólo lo llevó a la perdición, todos sus hombres terminaron muertos en la guerra contra otros reinos. Esto hizo que se desesperada aun más al punto de incluso coger los ingresos económicos para comprar armas y soldados, dejando al pueblo con escacés de comida. A la familia Hade no le afectó mucho porque ellos traían su propia comida del bosque, pero la mayoría dejaba la ciudad y huía debido al hambre intensa que había.

  Y cuando faltó también el dinero para contratar soldados...

  Tocan a la puerta violentamente. Selena que estaba en la cocina lo escucha y camina para abrirles. Al hacerlo se encuentra con varios soldados que la hacen a un lado de un empujón y entran a la casa.

  —?Qué quieren? —preguntó la mujer poniéndose en su camino de nuevo.

  —El rey solicita hombres para combatir —habló el que parecía ser el general.

  —Mi marido no puede —exclamó la mujer con la frente en alto.

  —Eso no lo decide usted —la aparta del camino, ella intenta resistirse pero es inútil, terminan aguantandola el resto de soldados y el general se adentra en los aposentos.

  Llega al cuarto y se encuentra a George en la cama tirado, su cabello se puso blanco, tenía venas moradas en sus manos y grandes ojeras.

  —Se los dije... él... Esta enfermo —dijo la mujer aguantando las lágrimas, le dolía mucho verlo en ese estado.

  —Tsk, así no nos sirve —el general ordenó que se retiraran y eso hicieron todos.

  Pero justo en ese momento a la salida se encontraron con Lash y Emily que venían jugando. El se?or se les quedó mirando un rato y luego sonrió, esto a los ni?os les dio algo de miedo por lo que Emily se ocultó detrás de su hermano y este actuó defensivamente.

  —El padre no sirve, pero este ni?o —se agachó para estar a su altura—, tu con un poco de entrenamiento podrías ser un buen soldado.

  —?Ni se te ocurra! —La madre salió echa una fiera a defender a sus ni?os pero los soldados la aguantaron. Pasaron bastante trabajo, ya que forzajeaba mucho y miraba con odio al general que sólo sonreía.

  —Bien, bien, tu vienes conmigo —agarró a Lash del brazo, pero este saco algo de su espalda y lo lanzó a los pies del sujeto, este se quedó mirándolo hasta que vio que era una bola marrón, se río—. ?Qué pensabas hacer con eso?

  —?No toquen a mi mamá! —gritó el ni?o dando un fuerte pisotón al lado de la bola que hizo que se abriera y de ella saliera una especie de chicle rosado con una boca en la punta que se estiró hasta la cara del general mordiendo su nariz haciéndolo sangrar mucho.

  —?Ahhhhh! ?Maldito mocoso! —gritó de dolor aguantando su cara y retrocediendo.

  —Eso fue un ponpoyo, ellos se mantienen dormidos a la espera de su presa, cuando sienten un fuerte sismo en el suelo salen a atacar —explicó el chico sonriente.

  —?Ni?os corran! —gritó la madre y le dio un cabezazo al guardia que la sostenía. Los otros sacaron sus espadas para atacarla pero desde el fondo de la casa salió un hacha girando y se clavo en el pecho de uno empujándolo contra el otro.

  —Esta ciudad no es segura ya, tenemos que salir de aquí —dijo George, que aun enfermo estaba de pie saliendo de la casa.

  La madre asintió y antes de que los guardias se recuperaran cargó a su hija en brazos y tomando la mano del otro salió corriendo. El marido la siguió, pero era más lento debido a lo débil que estaba.

  —?Intentan huir! ??A qué esperan imbéciles?! ?Vayan a la entrada de la ciudad! —gritó el general intentando detener el sangrado de su herida.

  Rápidamente los soldados se movilizaron en la dirección indicada.

  Mientras la familia seguía huyendo hasta llegar a la gran puerta, pero ya habían soldados ahí que la bloqueaban, así que tuvieron que detenerse.

  —?Y ahora qué hacemos? —preguntó la mujer sofocada de tanto correr y con miedo por sus hijos.

  George se quedó un rato pensando y luego se acercó a su mujer y le dijo algo al oído.

  —?No! —Selena se impactó por lo que dijo su marido—. Debe haber otra forma.

  —No la hay —el hombre la sostuvo por los hombros y unió sus labios en un beso. La mujer no podía hacer más que llorar y corresponderle. Luego se separaron y le sonrió—. Los amo.

  —Yo también —la mujer intentó sonreír, pero sus ojos no dejaban de soltar lágrimas.

  Selena se agachó buscando algo en la bolsa que traía Lash y lo encontró, una especie de fruta circular morada.

  —Sabia que habían traído una —le dio una mordida, la masticó un poco y luego escupió un humo morado que los rodeo.

  —?No dejen que escapen! ?Disparen! —el general llegaba corriendo en un caballo con una venda mal puesta en la cara y otros soldados a su espalda con arcos que comenzaron a disparar algunas flechas hacia el humo.

  Se escuchó ruido de espadas chocando y gritos hasta que el humo se disipó y mostró a George que había tumbado a los guardias de la entrada. Sin embargo el resto de su familia había desaparecido.

  —?Maldita sea! —el general se acercó y bajó de su caballo—. Eres un idiota granjero, mira que quedarte aquí para que tu familia escapara. Cuando acabe contigo mandaré a que los cacen como los perros que son.

  —No los dejare pasar —dijo el hombre, pero comenzó a vomitar sangre negra de repente, lo que asustó a todos incluido el general que se detuvo.

  —Sangre negra... Eso sólo puede significar... “La maldición de la luna” —dijo el caballero—, y por tu aspecto estas en la segunda fase, pelear contigo sería demasiado fácil.

  “La maldición de la luna” era una enfermedad de la que muy poco se conocía. La razón del nombre es que después de varios casos se descubrió que todos los pacientes tenían algo en común, vieron una luna en el reflejo de un lago y cuando la tocaron se ti?o de negro. Esta enfermedad tiene 3 fases. La primera consiste en cambios de ánimos repentinos e insomnio, en la segunda fase es como el estado de George, ya la tercera... Cuando deja de respirar.

  —Aun asi, soy un cazador. Así que no te lo pondré fácil maldito —se preparó George para pelear.

  —Claro —el general hizo una se?al y miles de flechas salieron disparadas atravesando el cuerpo del enfermo hombre—, como si fuera a pelear con una rata como tú.

  Se acercó desenvainando su espada y después de ser testigo de una mirada de furia por parte del cazador, le cortó la cabeza. Esta calló al suelo dejando un gran rastro de sangre que mancho la armadura del verdugo junto con el suelo.

  A lo lejos de allí se encontraba Selena corriendo con su hija en brazos sin mirar atrás rumbo al bosque... Pero a su lado... Lash corría también... Sus ojos alcanzaron a ver en la distancia como la cabeza de su padre rodaba por el suelo.

  (...)

  Pasaron varias horas caminando en el oscuro y profundo bosque, ya les había cogido la noche y hacía mucho frío, Emily se había dormido en brazos de su madre, pero Lash aun estaba procesando en su cabeza la terrible escena que vio... Sus lágrimas no salían porque no quería preocupar a su madre, pero por dentro estaba destrozado con ganas de gritar y soltar todo lo que estaba escondiendo.

  Por un momento se fijó en la cara de su cansada madre, sus ojos estaban casi cerrados y además caminaba cojeando.

  —?Mamá estas bien? Pareces cansada. Si quieres nos detenemos un rato —preguntó el chico preocupado.

  —No te preocupes peque?o —habló, su voz sonaba un poco apagada—, no me puedo detener, tengo que llevarlos a un lugar más seguro.

  Siguieron caminando hasta que vieron a lo lejos lo que parecía ser un campamento. La mujer pensó que eran aventureros y que podrían ayudarlos a llegar a una ciudad. Así que decidió acercarse, pero justo en frente... Se desplomó en el suelo.

  —?Mamá! —gritó el chico preocupado acercándose—. ?Qué te pasa? ?Te sientes mal? ?Tienes hambre?

  La mujer se acomodo bocarriba y ahí lo vio... Una flecha la había atravesado en la espalda y llevaba todo el camino desangrándose. Le dio cuando intentaron escapar en la cortina de humo.

  —Lash... —tosió un poco y buscó con la mano a su hijo, este se acercó y la agarró con fuerza—. Perdoname hijo... Soy una mala madre... —las lágrimas recorrían sus mejillas, pero intentaba sonreírle a su hijo—, no pude... Mantenerlos más tiempo a salvo... Perdonenme por dejarlos sólos.

  —No no no —el ni?o se desesperó y comenzó a llorar mucho—. ?Por qué no dijiste nada? No puedo perderte a ti también.

  —Ay peque?o —alzó la otra mano y secó sus lágrimas acariciando su mejilla—, si me detenía... Iba a morir de todas formas... Por eso... Tenía que llevarlos a un lugar seguro... Lash... Protege a tu hermana... Cuidala... Y no... mueras... Los amo... —los ojos de la mujer se cerraron completamente mientras sus manos caían al suelo.

  —?Noooooo! —el chico gritó hasta rasgarse la Garganta—. ?Mamáaaaa! ?No me dejes!

  Comenzó a llorar desconsolado, todo se había derrumbado para él, no sólo vio morir a su padre, sino a su madre también.

  Pero no tuvo tiempo de llorar porque los hombres del campamento escucharon los gritos y llegaron a donde estaban ellos.

  —?Eh? —uno que traía un pa?uelo en la cabeza y era muy delgado con algunos dientes de oro llegó seguido de varios más— ?Qué pasa aquí? ?Cuál es la gritería? Demonios no dejan dormir a uno.

  —Jefe —uno más gordo habló—, esa mujer esta muerta —se?aló el cadáver en el suelo.

  —Ahhhh que problema —se agachó y arrascó su cabeza, luego miró a ambos ni?os, Emily seguía dormida a pesar de todo el ruido—. Supongo que ustedes son sus hijos. Ohhhhh ?Qué tenemos aquí? —se acercó a la peque?a con una risa maliciosa y comenzó a tocar su cuerpo.

  Lash que aun estaba en chock reaccionó y se acercó dándole un manotazo para que no la tocara. Lo miró desafiante protegiendo a su hermana.

  —Esta chica —el hombre se levanta—, se podrá vender bien, su cuerpo esta en buen estado, pero tu... Tu eres una molestia ni?o, saquenlo de aquí —ordenó dándose la vuelta.

  Uno se acercó a Lash e intentó aguantarlo pero este puso resistencia por lo que el bandido lo golpeó fuertemente en la cara, un vez en el piso, más se reunieron al rededor y le cayeron a patadas al menor que no podía hacer nada para defenderse. Ellos eran más fuertes.

  Una vez lo dejaron medio moribundo, cogieron a Emily y se la llevaron. La vista del peque?o se nublaba y le dolía todo el cuerpo, mucha sangre recorría su cuerpo y no tenía fuerzas para levantarse. Solo podía ver como se llevaban a su hermana y el no podía hacer nada para evitarlo. Hasta que se desmayó.

  Al cabo de unas horas el chico despertó, pero ya no había nadie... Se la habían llevado... Con pesar se puso de pie y comenzó a caminar. Estuvo caminando por mucho tiempo. Tenía frío... Sed... Hambre... Estaba cansado y le dolía hasta el último músculo de su cuerpo. No sabía a donde iba, sólo seguía caminando.

  En un día lo había perdido todo, su familia, su hogar, su tranquilidad. Ahora solo vagaba sin rumbo alguno. “?Por qué?” pensó ya sin nada que lo alentará a vivir. Todo esta oscuro... siente que no puede mantenerse de pie, es el fin... Su hora ha llegado... Esta a punto de rendirse dejando caer su cuerpo al suelo pero...

  —?Te vas a rendir? —detuvo su caída al escuchar una voz gruesa que le hablaba, alzó la vista y observó a un hombre de gran estatura con músculos muy marcados. Su piel era oscura, su pelo era marrón y largo tapando sus ojos. Estaba sin camisa con tan sólo un trapo tapando su entrepierna y sentado de pies cruzados frente al chico.

  —?Por qué debería seguir? —dijo el chico con voz débil—. Lo he perdido todo...

  —Eso no es cierto —el hombre sonrió—, tu familia no esta, pero tu hermana si, ella no ha muerto. Aun puedes salvarla. ?Acaso no piensas protegerla?

  él tiene razón... El chico reacciona a sus palabras, tal ves sus padres no esten, pero su hermana sigue con vida allá afuera en alguna parte, y hasta que no sepa que esta a salvo. No tiene permitido morir.

  Continuará...

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