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Capitulo 42: El Inicio del Viaje.

  Maki estaba al volante con el cable del todo-terreno conectado a su brazal, miraba a través de las ventanas más allá de la extensión de la carretera... Un bello y radiante lago que reflejaba la luz solar fue lo primero que pudo diferenciar, algunos animales bebían de aquella fuente de agua mientras que algunos otros se remojaban en ellas.

  —Es bastante agradable a la vista...—suspiró Maki al apreciar dicho paisaje.

  —De verdad lo es.—respondió su padre.

  —?Primera vez que logras ver algo así Maki?—preguntó Flare desde el asiento de atrás.

  —Si... Quiero decir, eh visto lagos antes pero nunca algo cómo ese.—la voz de Maki se sentía con cierta calma al ver el panorama. La suave respiración de Alice se podía apreciar pues se había quedado dormida; Miir miraba a través de las ventanas sin dar ningún comentario en particular.

  —?Cómo era tu vida en la tribu?

  —Dentro de todo era una vida calmada.

  —?Calmada?—interrumpió Aragi— Veo que las cosas cambiaron desde que me fui.

  —Si, los cazadores tienen un trabajo bastante más simple ahora. Y los guardianes pasaban el rato jugando algunos juegos de mesa debido al aburrimiento. Lo más remarcable eran las peleas dentro de la tribu, Ryuji y yo nos la pasábamos peleando.—rio Maki al recordar sus días junto a su fiel amigo.

  —No pareciera que es un problema para ustedes el ser tan conflictivos.

  —No lo es, al menos no para nosotros. Estamos acostumbrados a pelear de esa manera, refinamos nuestras técnicas a la vez que reforzamos nuestros vínculos.

  —De verdad solucionan todo con violencia, ?Huh?—preguntó Flare con un leve tonó juguetón.

  —Por algo son los Daemon de la Ira, ?No crees?—agregó Miir mientras aún miraba por la ventana.

  —Sin duda lo son.

  El viaje iba con tranquilidad: Alice permanecía dormida, Miir miraba por la ventana los diferentes paisajes por los cuales viajaban, Flare tarareaba una melodía agradable, Maki permanecía atenta a la carretera y Aragi miraba por la ventana apoyando un brazo en el remarco del asiento atento ante cualquier inconveniente.

  Tras pasar el lago Maki se detuvo a un lado de la carretera.

  —?Ocurre algo?—le preguntó Aragi, junto a sus palabras el resto volteó en dirección a Maki.

  —Estaba pensando en cómo haremos cuándo tengamos hambre.

  —Pues comeremos.

  —?Y dónde nos ba?aremos? ?O dónde iremos cuándo tengamos que tener un momento más 'Personal'?

  —Oh...—Aragi notó a dónde quería llegar su hija con esas preguntas. Al escuchar la conversación tanto Alice, Miir y Flare se incorporaron a la misma.

  —?Es verdad!—exclamó Alice al escuchar la converzación— Espero que hayas pensado en ello Aragi.

  —La verdad es que no. Pido perdón.

  —?Cómo que no? Comprendo que prefieras la vida salvaje, pero yo estoy acostumbrada a ciertas comodidades.

  —Oye no me trates de loco. Pero comprendo el punto.

  —Creo que eso es más problemas de ustedes que mío.—dijo Miir entre risas.

  —?Acaso no requieres duchas?—preguntó Alice con sarcasmo.

  —Nop, éste cuerpo es una mera marioneta y cómo tal no requiere ninguna necesidad fisiológica.—una amplia y presumida sonrisa se dibujó en su rostro.

  —Maldita suertuda...

  —Yo estoy de acuerdo con Maki y Alice.—dijo Flare levantando la mano.

  —?De verdad?—preguntó Miir con clara sorpresa.

  —Si... Tengo necesidades cómo el resto, sólo que menos. Pero las tengo.

  —Bien, no pierdan lo estribos—interrumpió Aragi mientras pensaba—. Tendremos que hacer paradas durante nuestro camino.

  —Por favor Aragi, no nos pidas ir detrás de unos matorrales...—dijo Alice con un claro tono de disgusto en su voz.

  —?Que no me trates de salvaje! Obviamente no me refería a eso, en nuestro viaje encontraremos pueblos y ciudades. Nos detendremos en ellas para descansar y ocuparnos del resto.

  —Al menos no eres del todo salvaje.—dijo Alice aliviada mientras se dejaba caer en su cómodo asiento.

  —Hubiera comprado tiendas de campa?a...—susurró Aragi.

  Tras solucionar la duda que tenía Maki, el viaje continuó.

  La carretera era larga, pero la comodidad de los asientos y la tranquilidad que transmitía el estar dentro del todo-terreno hacía más ameno el viaje.

  Tras unos cuántos minutos viajando en el exterior llegaron a una peque?a zona boscosa y al final de la carretera había un túnel por el cuál entraron.

  La oscuridad invadió el campo de visión de Maki, tras lo cuál el propio vehículo encendió unas luces que iluminaron tanto el interior con unos peque?os focos, cómo el exterior con los focos de luces delanteras.

  —Y yo que estaba disfrutando la vista...—suspiró Miir.

  —?Pensabas en algo?—le preguntó Flare.

  —Nah, sólo trataba de alivianar mi mente. Tengo bastantes cosas de las que ocuparme en el Reino mientras al mismo tiempo estoy aquí.

  —Tengo interés en eso—dijo Maki al oír la conversación—, ?Cómo puedes estar aquí y allí al mismo tiempo?

  —Cómo Reina de las Hadas tengo un gran poder el cuál me permite tener estas libertades.

  —Es decir, que tienes tanto poder que puedes controlar a la marioneta mientras que te ocupas de las cosas allí de manera simultánea. ?Lo entendí bien?

  —Sep.

  —Vaya... Eres más fuerte de lo que pensé.

  —No te haces ni una idea.—Miir comenzó a reír.

  Poco a poco el vehículo se acercaba al final del túnel, la luz se aproximaba a cada vez mayor velocidad y, al cruzar el umbral del túnel, un haz de luz deslumbró a Maki tras salir de aquella oscuridad.

  Los ojos de Maki se acomodaron a la nueva y repentina luz, con lo cuál pudo apreciar el nuevo paisaje.

  La carretera por la que estaban se encontraba en una peque?a colina y debajo de ella de hallaba un gigantesco prado verde rodeado de hermosas flores de distintos colores. Cerca de allí se podía ver una peque?a masa de agua cuyo color azul reflejaba el brillo del sol y las nubes.

  —Wow...—exclamó Maki con gran asombro ante la imagen que sus ojos vieron.

  —De verdad... Wow...—Flare también tuvo una reacción similar.

  Los únicos que no parecían sorprendidos eran Aragi y Miir, quienes únicamente sonrieron al ver las reacciones de Maki y Flare.

  El vehículo seguía la carretera que cada vez descendía más, a la izquierda se encontraba aquel hermoso prado lleno de flores, a la derecha había una colina por la cuál antes habían salido del túnel.

  Cada vez que el vehículo descendía con la vista puesta en aquel prado, más se notaba la belleza del mismo. El cielo con su bello color celeste rodeado de bellas nubes blanquecinas hacía contraste con aquel verde paisaje cómo si de la más preciosa pintura se tratase.

  Al llegar a la parte más baja de la carretera ésta seguía un camino que daba un rodeo por dónde se encontraba el lago.

  —Papá, ?Alguna vez viste un lugar así de bello en tu viaje con mamá?—preguntaba Maki mientras que veía por la ventana el lago reflejando la luz del sol.

  —Si, muchas veces. Cada vez que llegábamos a un lugar bonito ella solía tener la misma reacción que tú. Su rostro se iluminaba por la alegría de ver un lugar tan hermoso... Realmente tu madre era una persona preciosa y su belleza resaltaba cada vez que la veía sonreír.

  —De verdad amabas a mamá.

  —Y aún lo hago.—Aragi sonrió mientras miraba por la ventana.

  El viaje continuó con normalidad, de vez en cuándo se podían apreciar más zonas bellas aunque su paso por ellas fuera efímero.

  Tras varios minutos viajando, Flare cerró los ojos y se puso a descansar por un momento. Los únicos que quedaron despiertos eran Miir, Maki y Aragi.

  Al pasar por un peque?o bosque se pudo ver a lo lejos lo que parecía ser un pueblo.

  —Maki, ?Quieres detenerte en aquel pueblo?

  —Si, será un buen momento para comer y estirar un poco las piernas.

  —No estás acostumbrada a viajes de éste estilo, ?Verdad?

  —Exacto, prefiero ir a pie o más bien estoy acostumbrada a ello.

  —Bien, entonces nos detendremos allí.—Aragi despertó a Alice quién era la que más plácidamente dormía.

  —?Huh?—Alice tenía cara de dormida— ?Llegamos?

  —No, sólo te desperté para avisarte que estamos cerca de un pueblo ya sabes, para hacer lo que tengamos que hacer allí.

  —Ya veo... ?Cuánto tiempo pasó desde que salimos de la Ciudadela?

  —?Una hora?—Aragi se fijó en su brazal.

  —Es buen tiempo—decía Alice mientras estiraba su cuerpo—. éstas cosas son el paraíso.—dijo mientras le daba palmaditas a los asientos.

  —Ciertamente lo son.—rio Aragi antes de despertar a Flare también.

  —Sólo descansaba los ojos.—respondió Flare mientras abría poco a poco los ojos.

  Cuándo llegaron a aquel pueblo, Maki detuvo el vehículo en la entrada del mismo. Al hacerlo el vehículo de manera automática se aparcó en una zona segura.

  Luego de que todos bajasen, ingresaron al pueblo.

  —?Dónde estamos?—preguntó Maki mientras miraba el pueblo. Había gran cantidad de casas y edificios de diferentes tama?os, pero todas compartían el mismo material de construcción; el suelo del pueblo era de tierra a pies de la entrada y de un cuidado hormigón una vez dentro; los habitantes de éste pueblo eran Orcos y Dwerf, de vez en cunado se podía ver alguna que otra Lamia.

  —Mmm...—Aragi pensó por un momento.

  —éste lugar se llama Risa'Io.—afirmó Miir.

  —Oh ya recuerdo—exclamó Aragi al oír el nombre—. éste es un pueblo herrero, aquí se trabajan con minerales especiales y se distribuyen a las ciudades más cercanas. Básicamente es mano de obra que usa sus conocimientos en forja para vivir.

  —Por eso hay tanto Orcos y Dwerf.—Maki miró las calles.

  —Así es.

  Mientras caminaban por el pueblo, Aragi hablaba con los pueblerinos para pedir indicaciones.

  —?Qué les preguntaste papá?

  —En dónde podríamos descansar, si es que había alguna posada o algo por el estilo.

  —?El brazal no funciona acaso?—preguntó Maki mientras miraba su brazal.

  —El brazal sólo funciona en la Ciudadela, por algo te lo dan ahí.—intervino Alice.

  —Oh...—el brazal de Maki decía 'Sin Se?al' y no podía usar la mayor parte de las herramientas que tenía, salvo el reloj.

  Tras seguir las indicaciones que Aragi consiguió, todos pudieron llegar a una peque?a posada. A diferencia del gato blanco, ésta posada no contaba con las comodidades que si habían en la Ciudadela: Las habitaciones estaban fuera, en un complejo de apartamentos; eran más peque?as y el ba?o estaba apartado de los cuartos.

  Al ingresar vieron a una Lamia cómo recepcionista.

  —Buen día nuevos inquilinos, ?En qué puedo ayudarlos?

  —Denos...—Aragi miró a sus acompa?antes— Dos habitaciones separadas.

  —?Dos?—preguntó Alice.

  —Maki y yo en una, y ustedes tres en la otra. ?Es posible?—Aragi volteó hacía la recepcionista.

  —Por supuesto, ?Cuánto tiempo se quedarán?

  —Es solo por hoy.

  —Están de paso, lo comprendo.—tras escribir algo, la Lamia les entregó dos llaves.

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  Tras salir de la recepción Aragi se detuvo fuera de ésta.

  —Tomen—Aragi les entregó las llaves a Maki y a Alice, una era de la habitación cuatro y otra de la cinco—. Yo iré a conseguir un par de cosas si las encuentro.

  —?Te acompa?o papá?

  —No hace falta. Aprovechen el tiempo, nos iremos a la noche—dijo mientras se iba—. Ah, y nuestra habitación es la cuatro.

  Aragi se marchó caminando mientras que el resto fue a las habitaciones.

  Maki entró a la habitación cuatro mientras que el resto fue a la cinco. La habitación era bastante modesta: tanto el suelo cómo el techo eran de madera roja y la cama que estaba en medio no mostraba muchos lujos sin embargo serviría para descansar.

  Dejando su mochila al lado de la cama, Maki tomó algunas prendas junto a una toalla y salió de la habitación para dirigirse a los ba?os. Al salir se topó con Flare.

  —Ey.—saludó Flare.

  —?Me esperabas?—preguntó Maki con una sonrisa pícara.

  —Quizá si, quizá no...—debajo de su brazo Flare tenía una bolsa con lo que parecía ropa.

  —Será la primera vez que te vea con ropa distinta.

  —Lo sé. ?Vamos?

  —Si.

  Ambas caminaron rumbo a aquellos ba?os que se encontraban a unos cuantos metros de los apartamentos.

  A diferencia de las habitaciones, el ba?o era de un tama?o mucho mayor pues al ser un ba?o público, dividido entre el ba?o de hombres y el de mujeres, las dimensiones debían ser mayores.

  Dentro del ba?o se podía apreciar varios muebles dónde iría la ropa tanto la sucia cómo la limpia pues estaban separadas en cubículos. Y detrás de dichos muebles un par de puertas corredizas que daban al ba?o comunal.

  Dentro del ba?o lo primero que se podía apreciar era una serie de mangueras de agua junto a unas barras de jabón dónde uno se debía limpiar, y más allá se encontraba una gran tina dónde el agua parecía estar caliente.

  —Es mi primera vez en un lugar cómo éste.—dijo Maki quién se puso a observar el lugar mientras entraba a uno de los cubículos.

  —También para mi.—respondió Flare mientras hacía lo mismo.

  —Entonces será nuestra 'primera vez' juntas.—Maki le gui?ó un ojo mientras sonreía.

  —No eres buena con las bromas.—Flare se rio mientras salía de su cubículo rodeada de una toalla.

  —Oh vamos, al menos finge que soy graciosa.—Maki salió rodeada por una toalla.

  —Ja ja ja.—Flare reía de manera forzada y burlona.

  Una vez dentro ambas fueron dónde las mangueras, una al lado de la otra. El ba?o en ese momento estaba vacío y sólo se encontraban ellas dos.

  Maki comenzó a enjabonarse y mojarse con el agua de la manguera cada vez que el jabón hacía mucha espuma.

  Flare por su lado no parecía tener muchas dificultades a la hora de lavarse.

  —Oye.—le dijo Maki.

  —?Si?

  —?Me hechas una mano?—preguntó Maki mientras se apuntaba con el dedo pulgar a la espalda— Es que no llego.

  —Pfff, que sin vergüenza eres.—Flare se acercó a Maki y desde detrás de ella le tomó los pechos.

  —Oye, que yo no pedía eso...—susurró Maki.

  —?Acaso te molesta?—le susurró Flare al oído.

  —No... Pero no deberíamos hacer eso aquí.—respondió Maki entre leves suspiros.

  —Pero estamos solas... Ni tampoco parece que alguien vaya a venir.

  —Por favor no traigas la mala suerte.

  —Je.—Flare soltó a Maki y comenzó a frotar su espalda con el jabón.

  —Podías haber empezado por ahí.

  —Quería molestarte.—tras frotar el jabón Flare la roció con el agua.

  —Pues lo conseguiste.—respondió Maki haciendo un puchero con sus mejillas.

  —A veces eres una ternurita.—Flare volteó a Maki, quedando ambas cara a cara.

  —?Acaso te molesta?

  —Para nada...—Flare se acercó para besar a Maki.

  —?Interrumpo algo?—preguntó Alice quién también había entrado. Con velocidad Flare y Maki se separaron, estando ambas sonrojadas.

  —N-No...—respondieron ambas dándole la espalda a Alice.

  —Ahh...—Alice dio un pesado suspiro— Si quieren hacer eso háganlo en la habitación.

  —Si...—ambas respondieron cabizbajas ante la reprimenda de Alice.

  Tras estar todas en la gigantesca tina finalmente pudieron relajarse.

  El agua de aquella tina era caliente pero no llegaba a quemar la piel, era un mezcla perfecta entre la calidez del agua y el reconfort del vapor que de ella emanaba.

  Alice estaba tan relajada que parecía estar a punto de dormirse.

  Maki y Flare por su lado aún se encontraban algo avergonzadas, pero la sensación de aquella agua relajaba su mente.

  Mientras las tres se relajaban Maki miró a Flare quién se encontraba con los ojos cerrados, a través del agua se le podían ver los pechos. Con una mirada curiosa Maki decidió observar a Alice quién miró a Maki directamente a los ojos.

  —Maki, no tengo problema con que te gusten ese tipo de cosas. Pero no es mi caso.—Alice se cruzó de brazos, tapando de manera ligera sus pechos.

  —Era curiosidad.

  —Lo sé, pero aún así no deberías hacerlo si tienes a alguien más.—Alice hizo un ademán con la cabeza en dirección a Flare.

  —Si... Tienes razón.—Maki se hundió un poco en el agua.

  —No te estoy rega?ando, solo estoy haciendo una observación.

  —Tranquila, lo sé muy bien.

  —Siempre y cuándo lo sepas...

  —Alice.

  —?Si?

  —?Estás enamorada de papá?

  —Wow... ?A que viene esa pregunta tan repentina?

  —La forma en que lo observas sumado al cuidado que tienes en usar tus palabras conmigo. Me da cierta sensación de maternidad, es extra?o.

  —Vaya... Eres igual de perceptiva que tu madre.

  —?Es un cumplido?

  —Si, lo es.

  —Entonces gracias.—Maki sonrió presumida.

  —Pero en respuesta a tu pregunta... Si, estoy enamorada de Aragi.

  —?Desde hace cuánto?

  —A?os.

  —?Hace pocos a?os?

  —No, desde que era ni?a.

  —Eso es imposible, nadie puede amar tanto tiempo a alguien con quién nunca ah estado. Entiendo que papá aún ame a mamá porque estuvieron juntos desde ni?os. Pero tu caso es distinto.

  —Lo sé... Lo sé muy bien.

  —?Incluso sabiendo que el viaje que papá está haciendo es por mamá?

  —Si.

  —Wow...

  —Pero no te preocupes—dijo Alice mientras se levantaba—, respeto su decisión y también respeto mucho a tu madre. Por eso estoy dispuesta a esperar a tu padre, incluso si eso significa acompa?arlo hasta el final.—Alice salió de la tina dejando solas a Maki y a Flare.

  —Parece que papá tiene más cosas de las que preocuparse.

  —?Y qué opinas de todo?—preguntó Flare.

  —?Estabas despierta?

  —Nunca me dormí.

  —Entonces escuchaste la conversación.

  —Si, y dejando de lado el hecho de que quisiste ver el cuerpo de Alice... ?Qué opinas de su situación?

  —Bueno... Solo sé lo que papá me ah contado, no tengo la potestad para tomar la decisión en éste caso.

  —Mi pregunta no iba en esa dirección.

  —?Entonces?

  —Quería saber que opinarías si Alice toma el papel de madre para ti.

  —Oh... No sé bien que pensar al respecto. Si bien nunca estuve con papá y mamá, sentiría que estoy traicionando a mi madre de alguna manera.

  —No deberías pensar así. Solo te sentirás más y más miserable.

  —?Y qué piensas que debería hacer?

  —Apoyar a tu padre. Estoy segura que él también comprende la situación y debe de estar en un aprieto entre lo que quiere hacer con respecto a tu madre y lo que debe hacer con respecto a Alice. Pero claro, es solo mi punto de vista—Flare se levantó—. ?Nos vamos?

  —Si...

  Una vez fuera y estando en sus respectivos cubículos, Maki se cambió aún pensando en su padre.

  —Venga Maki, no tengas esa mirada en tu rostro.

  —Flare... Te ves bien.—sonrió Maki al ver a Flare con su nueva ropa.

  —Gracias.—Flare tenía un vestido de una pieza cuyo color era negro y de mangas cortas que acentuaban su figura y que acababan en una falda.

  Tras eso ambas salieron del ba?o y fueron hacía las habitaciones.

  Cuándo Maki estaba por entrar en la habitación, de ella salió Miir.

  —Oh, Maki. Entra.

  —?Miir? ?Qué haces en nuestra habitación?

  —Tu entra.—Miir hizo entrar a Maki mientras ella se quedaba afuera. Dentro de la habitación estaba Aragi con una serie de sets de acampada.

  —?Papá?

  —Maki, bienvenida de vuelta.

  —?Qué hacía Miir aquí?

  —Hablábamos sobre pasado por así decirlo.

  —?De verdad?

  —Si, aún teníamos cosas de las que hablar... Pero dejando eso de lado, mira que tengo aquí.

  —Tiendas de acampada.

  —Si, durante nuestro viaje no tendremos la posibilidad de encontrar mucho pueblos cómo éste así que los compré. Nos servirán para cuándo queramos descansar.

  —Papá, algo te pasa.

  —?Por qué lo dices?

  —Instinto.

  —Eres tan perceptiva cómo tu madre.—Aragi suspiró.

  —Que curioso, Alice dijo algo parecido.

  —?Qué puedo decir? Es la verdad—sonrió mientras su tono de voz cambiaba a uno más serio—. Bien, en realidad quería hablar de algo contigo.

  —?Sobre qué es?—Maki se sentó al lado de su padre.

  —Flare.

  —Pensé que no te molestaba que ella y yo...

  —Oh no no no, no quise sonar así, te equivocas.

  —?Entonces qué?

  —Estuve pensando... Nuestro viaje hasta Certain será largo y hablo por experiencia cuándo digo que una relación funciona mejor en cuanto más tiempo se pase juntos en éste tipo de situaciones, tu madre y yo pasamos por muchos momentos juntos y gracias a eso nuestra relación fue cada vez más profunda. No sé que tan cercanas sean tu y Flare a nivel sentimental, pero me gustaría que pudieses pasar tiempo de calidad junto a ella.

  —Jajaja.—Maki reía en voz baja lo cuál sorprendió a Aragi quién la miraba confundido.

  —?Dije algo gracioso?

  —Papá, lo piensas mucho, no soy una ni?a y Flare no es mi primera pareja. Cuándo estuve en la tribu pude entablar dos relaciones, uno con un chico y otra con una chica. Ninguna duro demasiado, pero aprendí cosas con ellas, y tengo la certeza de que con Flare podría funcionar bien. Por eso nos estamos tomando el tiempo para saber que tan bien nos complementamos.

  —Ya veo... Perdón si fui un poco denso, pero solo buscaba que entiendas lo que es una relación. Pero no pensaba que mi hija ya habría tenido sus amoríos.—Aragi se rio de la situación tan hilarante.

  —Descuida, por un momento me asusté y pensaba que había pasado algo malo.

  —Nah, jamás me antepondré a tus decisiones. Eres mi hija es cierto, pero ante todo eres una mujer con su propia vida y elecciones.

  —Gracias papá—Maki se apoyó sobre el hombro de su padre—. ?Sabes? Me alegro de poder haberte encontrado, no sabía cómo sería nuestra relación tras tantos a?os alejados... Pero me alegro de tener un padre cómo tú.

  —Maki...—Aragi abrazó a su hija, ella correspondió.

  Tras unos instantes abrazados, ambos salieron de la habitación con intención de ir a comer algo antes de volver a iniciar el viaje una vez la noche cayese.

  Maki, Aragi, Flare, Miir y Alice se reunieron en el comedor de la posada para almorzar. Gracias a que la comida venía incluida con la habitación no requirieron del uso de sus provisiones.

  Fin del Capitulo 42

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