Maki estaba abrazando a su padre con lágrimas en los ojos mientras la gente dentro de la posada miraba confundida la escena.
—Maki, venga levantémonos qué estamos en medio de la posada.—susurró Aragi mientras miraba al rededor pues el peque?o reencuentro padre e hija llamó la atención de todos los presentes, quienes volteaban en dirección a ellos.
—Solo un ratito más.—dijo Maki sollozando. Aragi solo sonrió y se levantó del suelo con su hija aún en sus brazos.
—?Encontraste lo que buscabas en la Academia?—preguntó Alice mientras los guiaba a la mesa donde estaba Ryuji esperando.
—Se?or Aragi, un gusto volver a verlo.—dijo Ryuji de forma educada al ver a Aragi.
—?Ryuji? Has crecido desde la última vez que te vi—mencionó Aragi con un tono nostálgico al ver cuánto había crecido Ryuji—. Y si, encontré lo que buscaba.—respondió mientras volteaba en dirección a Alice.
—Bien, hablaremos cuando mi turno termine. Mientras tanto porte al día con tu hija.—mencionó Alice con un sonrisa mientras se iba de nuevo a atender al resto de clientes.
—?Se conocen?—preguntó Maki mientras estaba abrazada a su padre, incluso cuando ya se habían sentado.
—Si, ella es una vieja amiga que yo y tu madre conocimos al inicio de nuestro viaje.—respondió Aragi mientras acariciaba la cabeza de Maki.
—Tengo tantas cosas por preguntarte papá.—mencionó en voz baja mientras se aferraba a su padre.
—Estoy seguro que si. ?Pero cómo es que están aquí? Estaba seguro que Shinichi no les habría dejado irse de la tribu ?No se habrán escapado, no?—dijo Aragi con un tono de voz pícaro y una sonrisa.
—Para nada, fue el abuelo quien nos dijo que viniéramos.—interrumpió Ryuji respondiendo la pregunta de Aragi.
—?De verdad?—preguntó Aragi sorprendido.
—Si. El abuelo nos dijo que te habían visto por aquí y nos propuso el venir a buscarte.
—Seguramente lo hizo para evitar que ésta peque?a cometiera una locura y se fuese sola en mi busca.—dijo Aragi mientras acariciaba la cabeza de Maki.
—También pensé en lo mismo.—afirmó Ryuji con una peque?a risa.
—Oigan, no se metan conmigo.—protestó Maki con un tono gru?ón mientras Aragi y Ryuji reían.
—?Cómo van las cosas en la tribu?—preguntó Aragi con un ligero tono de melancolía.
—Bien, supongo.—respondió Ryuji encogiéndose de hombros.
—Papá... ?Porqué te fuste?—interrumpió Maki de forma brusca, rompiendo el ambiente agradable de la conversación solo para ser seguido de un breve silencio.
—Supongo que sabrás que tu madre y yo nos fuimos a explorar el mundo en nuestra juventud, ?Verdad?—preguntó Aragi mientras pasaba la mano por sobre el manual que estaba en la mesa.
—Si.—afirmó Maki con la cabeza.
—Nuestros viajes duraron casi diez a?os y cuando volvimos a la tribu íbamos a dejar de ser solo dos.—sonrió Aragi mientras miraba a Maki quién tenía una mirada de curiosidad.
—?Entonces dejaron sus aventuras porque la se?orita Tsukihi estaba embarazada de la Se?orita Maki?
—Solo en parte, mientras Tsukihi y yo viajamos vivimos muchas aventuras, pasamos tanto por buenos cómo por malos momentos. No sabíamos en qué momento íbamos a detenernos, y cuando supimos que ella estaba embarazada decidimos volver a la tribu. El embarazo solo fue la se?al que necesitábamos para detener nuestras aventuras y crear una familia.—relató Aragi mientras acariciaba la cabeza de Maki.
—Entiendo—dijo Ryuji pensativo—. ?Y bien? ?Porqué te fuiste?—preguntó de forma tajante.
—Ryuji, no hace falta que te pongas así.—respondió Maki intentando que Ryuji se calmara.
—Si hace falta.—Ryuji miraba de forma agresiva a Aragi.
—No me refiero a eso Ryuji—Maki miraba a Ryuji, tratando que él entienda su punto—. Soy yo quién más ganas tiene de saber la respuesta, no hace falta que te enfades en mi nombre.—dijo mientras dejaba de abrazar a su padre.
—Entiendo.—respondió Ryuji, tranquilizándose.
—Maki tiene razón, no hace falta ponerse así—mencionó Aragi con un tono de voz algo nervioso mientras inhalaba aire lentamente—. No me fui de la tribu por voluntad propia, si se puede decir así. Estaba buscando algo.
—?"Algo"?—preguntó Ryuji con un tono de irritación— Y ese "algo" ?justifica que abandonases a tu hija?—el tono de voz de Ryuji cada vez iba en aumento.
—Ryuji, cálmate—la voz de Maki, fría y seria, fue suficiente para que Ryuji se tranquilizase cómo si le echasen un balde de agua fría encima—. Papá, ?A qué te refieres?
—Cuando volvimos a la tribu ni Shinichi ni nadie sabía como reaccionar, recuerdo que Shinichi me dio un buen golpe jajaja—bromeó Aragi con cierta nostalgia—. Pero tras eso nos abrazó a ambos, todo marchaba bien, los meses pasaban y nunca hubo ningún problema—Aragi de repente cambió el tono de voz—. Hasta una noche.—mientras Aragi decía eso Alice se aproximaba.
—?Vengo en mal momento?—preguntó Alice—. Ya terminé mi turno y venía a que me contases lo que encontraste.
—Les estaba contando lo de esa noche.
—Oh—dijo Alice un poco incómoda—. Sigue, será mejor que lo sepan.
—No entiendo, ?De que noche hablan?—preguntó Maki confundida.
—Yo tampoco entiendo.—Ryuji y Maki se miraban extra?ados.
—?Saben lo qué es un eclipse?—preguntó Aragi.
—?E-Eclipse?—tartamudeó Maki con voz temblorosa mientras un sudor frío bajaba por sus manos.
—Si—respondió Ryuji—, es un acontecimiento donde nuestras lunas se ponen en dirección paralela al sol, y oscurecen todo el mundo.
—Exacto, pero esa es una verdad a medias.—replicó Alice.
—?"A medias"?—preguntó Ryuji.
—El eclipse tiene más importancia de la que piensan, sobre todo para nosotros los Daemon.—aclaró Aragi.
—Pensé que solo era un acontecimiento sin ninguna carga. O al menos no recuerdo al abuelo mencionar nunca nada parecido.
—Shinichi nunca diría nada, sobre todo a los más jóvenes. él piensa que contarlo solo provocaría una histeria colectiva innecesaria, aunque todos los adultos de la tribu sepan que es y que es lo que ello implica.
—Por favor, explícanos.—dijo Ryuji. Mientras Aragi miraba a Alice, Maki guardaba silencio con sus manos temblando sobre sus piernas.
—Un eclipse provoca un estado de euforia incontrolable en todos los Daemon, no sólo en los Oni. Esa euforia provoca una gran agresividad y grandes cambios en nuestros cuerpos, no solo físicos u hormonales, sino también biológicos.
—En el caso de nosotros, los Nekomata, empezamos a tener delirios y un dolor insoportable en el interior de nuestras cuencas auditivas—se?aló Alice sus propias orejas mientras éstas se iban hacía atrás—. Casi llegando al punto de que nuestros oídos sangren.
—O-oh... Eso suena horrible.—dijo Ryuji mientras que por reflejo se llevaba las manos a las orejas.
—No te haces una idea cuanto.—afirmó Alice.
—En nuestro caso, sufrimos grandes cambios físicos de forma muy violenta: tensión muscular, crecimiento excesivo de nuestro cuernos casi hasta el punto de la deformación, y desgarros en la piel producto de un alargamiento en nuestra estructura ósea y muscular.—dijo Aragi mientras pasaba su mano sobre su propio brazo.
—?No hay una forma de evitar todos esos problemas?
—La hay, simplemente no nos exponemos al eclipse. Nos quedamos dentro de nuestras casas o refugios y estamos a salvo.
—?Entonces cual es el problema?
—El último eclipse fue hace veintiún a?os—dijo Aragi mientras miraba a Maki—. Fue el día de tu nacimiento, Maki.—tras las palabras de Aragi hubo un profundo silencio.
—?P-Pero no habría una forma de prever o predecir un eclipse?—preguntó Maki con voz temblorosa.
—Lo hay.—interrumpió Alice.
—??E-Entonces como pudo pasar!?—preguntó Maki levantando la voz con una clara actitud arisca.
—Cálmate—dijo Aragi mientras ponía una mano sobre el hombro de Maki—. Los eclipses ocurren cada cierta cantidad de a?os. Cada cincuenta y seis a?os para ser exactos.
—Si es así entonces deberían de haber previsto que ocurriría.
—Aquí viene la parte complicada—dijo Alice con un tono serio—. El último eclipse fue hace cuarenta y seis a?os.—las palabras de Alice dejaron sin palabras a Ryuji y a Maki.
—E-Entonces... Lo que tratas de decir es que...—dijo Maki con duda.
—El eclipse de hace veintiún a?os no debería de haber ocurrido.
—Pero ocurrió, ?Qué está pasando?—preguntó Ryuji extra?ado.
—Esto es lo que está pasando—al decir esas palabras Aragi sacó unas hojas y un libro grueso—. Esto es lo que estaba buscando, y la razón por la que dejé la tribu.
—?Qué es eso?
—Notas que hablan sobre todos los eclipses ocurridos hasta ahora, y en este libro hay información sobre un grupo que se creía había desaparecido hace 2 eras junto con la caída del primer Rey Demonio.
—?Así que es verdad entonces?—preguntó Alice a Aragi.
—Si.
—No creo estar entendiendo—cuestionó Ryuji mientras negaba con la cabeza—. Si todo lo que dices es verdad y hace veintiún a?os hubo un eclipse que casualmente ocurrió el mismo día en el que nació Maki, ?Cómo es que se relaciona todo?
—Escúchame Ryuji, tu también Maki. Ese día no debía ocurrir un eclipse, ese día el eclipse fue forzado por éste grupo—Aragi toca el libro—. Esa fue la razón por la cual no pudimos evitar caer en sus efectos—Aragi toma un peque?o descanso y dice con una voz pesada y llena de resentimiento—. Esa es la razón por la que Tsukihi murió.
En el instante en que Aragi dijo esas palabras Maki sintió un escalofrío escalando por su espalda, sintió cómo si el tiempo se detuviera. Pálida y temblando simplemente pudo vocalizar una sola pregunta.
—?Qué?—Maki por un momento visualizó aquel eclipse que noche a noche la atormentaba y, tras escuchar esas palabras salir de la boca de su padre, Maki colapsó perdiendo el conocimiento.
—?Se?orita Maki!
—?Maki!—exclamó Aragi mientras sostenía a su hija en brazos— ?Alice, prepara mi habitación!
—?SI!—Alice salió corriendo y subió las escaleras, Aragi tomó a Maki en sus brazos y la siguió.
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—Ryuji, toma todas nuestras cosas y ven tú también.
—?Si Se?or!—Ryuji tomo las mochilas, las notas y el grueso libro para luego seguir a Aragi.
Tras unos minutos y estando en la habitación de Aragi. Maki yacía acostada en la cama, inconsciente.
—Gracias Alice.
—Descuida. Parece estar bien, fue un desmayo debido a shock supongo.—Alice movía la los dedos nerviosa.
—Se?or Aragi, se?orita Alice. ?Podrían explicarme mejor la situación?—preguntó Ryuji mientras miraba a Maki.—?Qué fue lo que ocurrió ese día?
—Si—dijo Aragi mientras miraba a Maki en la cama—. El día del eclipse Tsukihi estaba caminando tranquilamente en la tribu, no parecía haber ningún problema, ni siquiera había roto aguas. Pero de la nada ocurrió... Las lunas taparon el sol y el eclipse tuvo lugar—la voz de Aragi sonaba lúgubre—. No fue por mucho tiempo, los registros dicen que los eclipses suelen durar una hora pero éste fue de apenas unos minutos—Aragi se recompuso y tras tomar el libro siguió hablando—. Cuando nos dimos cuenta de lo ocurrido rápidamente corrí en su dirección, pero cuando llegué ya era demasiado tarde; Tsukihi, quien aún respiraba tenía la mirada perdida y en sus brazos estaba Maki.—el tono de voz de Aragi se sentía dolido, Ryuji estaba sin palabras.
—No hace falta que sigas Aragi.—negó Alice con la cabeza mientras ponía su mano en la espalda de Aragi.
—Es verdad, ya pude entender.—dijo Ryuji tomando asiento en la punta de la cama.
—Descuiden, estoy bien—respondió Aragi mientras intentaba poner una sonrisa—. Cuidé de Maki hasta los 5 a?os, momento en el cual la dejé con Shinichi para que la cuidara como a?os atrás hizo conmigo, quería buscar respuestas de lo ocurrido ese día... Así que me marché de la tribu.
Tras unos instantes de silencio Ryuji preguntó algo.
—?Piensas contárselo a Maki?
—Ahora no es buen momento, pero lo haré.
—Mientras tu hija siga durmiendo cuenta qué es lo que encontraste en la Academia.—dijo Alice se?alando el libro.
—Cierto—respondió Aragi mientras aún miraba a Maki—. Cómo había dicho antes, hay un grupo que se creía extinto desde la caída del primer Rey Demonio.
—Llevas hablando del Rey Demonio cómo si supiera de él, recuerda que en la tribu el abuelo nos daba poca información del mundo exterior.
—Había olvidado ese peque?o detalle—mencionó Aragi mientras volteaba a ver a Ryuji—. Mmm... ?Cómo podría decirlo? No soy bueno con temas de historia—se preguntó Aragi.
—Yo me encargo.—interrumpió Alice.
—Adelante, se te dan mejores las clases de historia.
—No seas sarcástico—dijo Alice con un ligero tono de molestia en su voz—. Bien, te lo resumiré para que lo entiendas.
—Ujum.—Asintió Ryuji.
—Los Daemon no siempre estuvimos en este mundo. Hace poco mas de un milenio las únicas especies inferiores en Aethernia eran los Therios. Pero en un momento apareció el que conocemos hoy como "Primer Rey Demonio", los escritos narran que surgió en un momento donde todos los Therios estaban en guerra entre sí y que fue la aparición del Rey Demonio la razón por la cual se puso un alto al fuego entre ellos. Con su aparición nacimos todos los Daemon: Oni, Nekomata, Súcubo, entre otros. Todos fuimos hijos del Rey Demonio, aunque en esa época algunos Daemon tenían otro nombre.
—?A que te refieres con "otro nombre"?
—?No te preguntas porque los Oni tenemos una diferenciación entre los Oni tribales y los nómadas?—interrumpió Aragi— Eso es porque no siempre fuimos dos ramificaciones de Onis distintos, en nuestro orígenes éramos una sola raza.
—?Entonces estás tratando de decir que los Daemon evolucionamos desde ese entonces hasta ahora?—preguntó Ryuji, Aragi y Alice asintieron— Vaya... pensé que la evolución tomaba más tiempo.
—Eso funcionaría con los Therios, nosotros al no ser originarios de este mundo sino más bien que surgimos de un ente diferente, tenemos reglas genéticas que no se comparan.
—Entiendo.
—Pues bien, ?Eso es lo que querías saber?—preguntó Alice. Ryuji asintió mientras volteaba a ver a Aragi, esperando que continúe hablando.
—Bien—Aragi tomó el libro—. éste grupo, cuya primera aparición se dice fue en la misma época en la que surgió el Rey Demonio, son una especie de culto—Aragi empezó a se?alar las distintas hojas—. Hay relatos de su presencia en distintas épocas: cuándo surgió el rey Demonio, cuando cayó el Rey Demonio siendo ese el momento en el cual se pensó que habían sido eliminados. Pero siglos después con la guerra oscura, hay relatos de un grupo que encaja con la descripción del culto y dónde se pensó que fueron erradicados por la Heroína Kiraya.
—?Entonces dices que éste culto es el responsable de alguna manera de los eclipses?—preguntó Ryuji.
—No. No son culpables en sí de los eclipses, son culpables de forzar uno.
—?Pero como es siquiera posible eso? No hay forma de que exista alguien capaz de mover las lunas a voluntad—cuestionó Alice—. Y si lo hubiera únicamente sería un Drakshaza, y sabes muy bien que ellos jamás se relacionarían con las razas inferiores a menos que el mundo corra algún peligro.
—Lo sé muy bien. Por eso estoy un poco frustrado, encontré una pista de ellos, pero llegué a un camino sin salida.
—?"Drakshaza"?—preguntó Ryuji confundido.
—Digamos que los Drakshaza están muy por encima de nosotros—respondió Alice—, son prácticamente deidades y también los protectores de Aethernia. Por eso digo que ellos jamás se involucrarían en problemas que no tengan que ver con la seguridad del mundo.
—Es mucha información, pero creo entender—Ryuji se frotaba el entrecejo—. Aún así, ?Cómo están seguros que esta situación no es de peligro para el mundo?
—Eso es fácil de responder. Los eclipses únicamente nos afectan a nosotros, los Daemon.
—?Pero el movimiento repentino de las lunas no afectaría de alguna forma al resto del mundo?
—No—negó Alice—. Los Drakshaza impiden que los movimientos de los astros afecten nuestro mundo. Por algo son deidades.
—Es como ella dice. Es imposible que algo así ocurra, es por eso es que estoy tan confundido—dijo Aragi con un tono de voz derrotado—. Ni siquiera parece haber una razón por la cual necesitasen hacer esto y aún así me emocioné al ver una pista por peque?a que sea.—un incomodo silencio inundó la habitación.
—?Buscabas venganza?—preguntó Ryuji.
—Si.—Aragi respondió de manera fría y tajante.
—Entiendo.
—Dame el libro, quiero leer que dice.—Alice tomó el libro de Aragi. Mientras Alice leía el libro Aragi y Ryuji empezaron a hablar.
—?Maki creció bien?—preguntó Aragi mientras miraba la cara dormida de Maki.
—Si, desde siempre la Se?orita Maki y yo estuvimos juntos. Siempre fue impulsiva y llena de energía.—respondió Ryuji con una sonrisa en el rostro.
—?Por qué le dices "Se?orita Maki"?
—?E-Eh?—Ryuji dudó—. Desde que éramos peque?os siempre competíamos por todo, quién era más fuerte, quién corría más, siempre teníamos peleas como esas—Aragi se rio sutilmente al oír las palabras de Ryuji—. ?Ocurre algo se?or Aragi?
—No es nada, solo me recordaron a mi y a Tsukihi en nuestra juventud. Continúa.
—Bueno. En una de esas peleas con la Se?orita Maki y debido a ciertas circunstancias, cuándo yo perdí ella me castigó a llamarla así hasta que algún día pudiese derrotarla. No hace falta decir cómo van las cosas.—Aragi empezó a reír mientras Ryuji se avergonzaba ligeramente.
—De tal madre tal hija, ?Eh?—dijo Aragi mientras veía a Maki durmiendo— ?Cómo se encuentra Shinichi?
—?El abuelo? él esta bien, aunque seguro que te golpeará nada más verte.
—No tengo dudas al respecto.—sonrió Aragi de forma burlona. Mientras él y Ryuji hablaban, Alice estaba concentrada leyendo el libro y las notas de Aragi.
—Mmm.
—?Algo nuevo?
—Nop, nada—negó Alice con la cabeza—. Tenía fe de encontrar alguna cosa que te hayas pasado por alto pero parece que no es el caso.
—Lo suponía.—dijo Aragi con un tono decaído.
—?Cómo es que ustedes se conocieron?
—?Nosotros? Fue cuando Tsukihi y yo estábamos explorando el mundo. El primer lugar que visitamos fue En'Ahr, una ciudad no tan grande como la Ciudadela pero muy próspera.
—No des muchos detalles.—mencionó Alice.
—Si. Perdón.
—?Fue algo feo de recordar?
—No, para nada.—negó Aragi un tanto incomodo.
—?Seguro?—preguntó Ryuji con una mirada penetrante.
—Aragi era un joven idiota. Dejémoslo así.
—Oye me haces quedar mal.—dijo Aragi, Ryuji se rio.
—?Dónde queda En'Ahr?
—Al sur de la Ciudadela, muy al sur cerca de una ciudad costera llamada Syhlppah. Creo que en el manual de viaje que Tsukihi y yo escribimos lo mencionamos.
—Un momento—Ryuji se fija en el manual—. Si, está en las primeras páginas. "En'ahr es una ciudad minera que cuenta con grandes minas ricas en minerales, comercian regularmente con una ciudad más al sur llamada Syhlppah."
—Que recuerdos.—dijo Aragi con cierta nostalgia.
—Está anocheciendo, ?Quieres que le pida al due?o una habitación más?—preguntó Alice.
—No. Hay suficiente espacio aquí para los tres. Además quiero cuidar de Maki, no me gustaría que al despertar nuevamente esté sin su padre cerca. ?No te molesta verdad Ryuji?
—Para nada.
—Bien. Si surge algún problema ya sabes dónde estoy.
—Si, y gracias.—dijo Aragi con una mirada cálida.
—No hay de qué—se despidió Alice mientras se marchaba—. Esta vez asegúrate de cuidar a quién aprecias.
—Lo haré—tras despedirse de Alice, Aragi empezó a acariciar la cabeza de Maki mientras Ryuji lo miraba—. ?Tienes alguna pregunta?
—?Alice es tu ex?
—Pff, no—Aragi se reía en voz baja—. Ella sólo es cómo una hermanita para mí—dijo Aragi mientras miraba a Maki—. Yo jamás dejé de amar a Tsukihi.
—Ya veo—respondió Ryuji con un tono aliviado—. De no ser así la Se?orita Maki y yo te golpearíamos por infiel.—bromeó Ryuji.
—Buena broma—sonrió Aragi entre risas—. Buena broma...—susurró Aragi mientras miraba el rostro de Maki.
Fin del Capítulo 7.

