Contemplo las motas de Qi que me rodean mientras empiezo a agarrarlas. Las cuatro primeras son relativamente fáciles, pero como siempre, la quinta solo puedo agarrarla tras mucho esfuerzo y un cierto dolor de cabeza.
Y por más que lo intento, soy incapaz siquiera de intentar agarrar una sexta, por lo que al final concluyo que cinco es mi limite, al menos de momento.
Por un momento, dudo sobre si por fin es el momento de empezar a absorber el Qi ahora que he cumplido ocho a?os, pero al final me digo que si he sido capaz de esperar hasta este momento, esperar uno o dos días mas no me matara, pero hacerlo antes de tiempo si puede hacerlo.
Noto la entrada de alguien en la habitación y suelto las motas de Qi mientras abandono mi meditación, para ver que son Lianhua y Zhi Meilan llevando unas ropas que supongo son las que tengo que llevar en mi fiesta de cumplea?os.
“Zhāohuán Wen, es el momento de prepararse para su fiesta de cumplea?os”, me dice Lianhua.
“?Están hechos los preparativos que pedí?” le pregunto a Lianhua, refiriéndome a varias actividades que solicite expresamente para mi fiesta de cumplea?os.
Lianhua me contesta mientras termina de preparar la ropa para vestirme “Si, Zhāohuán Wen. Todo está preparado según sus instrucciones, no se preocupe.”
Sonrío satisfecha y dejo que Lianhua y Zhi Meilan me ayuden a prepararme y vestirme, tras lo cual me sientan en la nueva y flamante silla de ruedas que trajeron esta ma?ana, que según parece es un regalo de Jiǎngshī Zhao Liang en agradecimiento por haberle dado permiso para fabricarlas.
Y al ver esta nueva silla de ruedas tengo que reconocer que fue una buena idea darle permiso para crearlas. Ha vuelto a lo que era mi dise?o original con las ruedas peque?as delante y ahora las almohadas están más ajustadas al asiento, haciéndolo más cómodo. Está claro que ha sabido sacar provecho de los meses que ha tenido para practicar, ya que en términos generales es mucho mejor que aquel primer intento que he usado hasta ahora.
Lianhua me empuja a través del Pabellón hasta el patio, donde me baja por la rampa que he conseguido que pongan en los escalones de la entrada hasta donde están mi madre y Fei Yi Lingxi esperándome.
Intercambiamos unas breves frases y salimos del Pabellón en dirección al parque donde hicimos nuestra última fiesta de cumplea?os seguidos de una decena de Nei Wei. No puedo evitar darme cuenta de que el Pabellón está prácticamente rodeado de guardias, en un claro acto de evitar que pase lo que el a?o pasado.
El viaje es corto y llegamos al parque, donde ya hay varios invitados esperando nuestra llegada. Y con satisfacción veo que entre los espectáculos que ya estaban el a?o pasado, hay unas mesas adaptadas tanto para adultos como para ni?os y en las que hemos puesto tableros de ajedrez y las fichas para jugar tanto al Tiàoyuè, que es el poco original nombre que le ha dado mi padre a las Damas, así como al Fǎnzhuǎn, que es el poco original nombre que le he dado al Othello.
Lianhua me lleva al sitio de honor donde hay una mesa que he solicitado con un tablero y fichas para ambos juegos.
Los invitados comienzan a llegar y mi madre les informa que este a?o estoy dispuesta a jugar con quien lo desee, y aquellos que logren vencerme recibirán como premio una copia del juego, junto con las fichas correspondientes para ambos juegos.
Veo que el anuncio tiene una recepción tibia, pero algunos se dirigen a las mesas con los tableros, donde unas doncellas y criados les van explicando cómo se juega a ambos juegos.
La tarde va pasando y tengo que reconocer que es el cumplea?os más entretenido que he tenido. Después de aprender a jugar en las mesas, varias personas, tanto adultos como ni?os han venido a desafiarme, he incluso he perdido un par de juegos ante unos tipos que incluso me han felicitado por mis ideas aunque recalcando que son juegos demasiado simples.
A eso de media tarde y tras un juego ante una ni?a a la que deje ganar solo por lo simpática que fue conmigo, a diferencia de otros ni?os que solo gru?ían y me ponían mala cara, veo con sorpresa que un anciano sentado en una silla de ruedas de un modelo parecido al que tenía antes y acompa?ado de varios criados se acerca a la zona de la fiesta. Uno de los criados se acerca a mi madre mientras varios de los invitados se quedan mirando al anciano.
“Lianhua, ?quién es el anciano ese?” le pregunto discretamente a Lianhua.
“Es Sun Qiang, el antiguo Jiguang y tío del Emperador, Zhāohuán Wen”, me contesta Lianhua. “Tuvo que retirarse después de resultar herido de gravedad en las piernas durante una marea de bestias hará unos treinta a?os.”
Por lo tanto es mi tío abuelo o algo así. Me pregunto qué edad tendrá para parecer tan anciano con el tema del aumento de edad del cultivo. También trato de recordar lo que es una marea de bestias, ya que me suena haber leído algo sobre ellas en algún sitio, cuando mi madre, que se había acercado a hablar con el anciano, se aparta para dejarlo entrar y veo que se dirige hacia mí.
“Así que tú eres la peque?a por la que se ha levantado tanto revuelto últimamente”, me dice nada más llegar, mirándome con curiosidad tanto a mi como a mi silla.
Me inclino ante el mientras le contesto “Le ofrezco mis saludos, estimado Anciano.”
“No necesitas ser tan formal, sobrina”, me dice mientras hace un gesto de negación con el brazo. “Solo he venido para agradecerte por este invento tuyo. Casi no salía de mi domicilio por la indignidad que es hacer que te carguen por todo el palacio. Pero gracias a ti ahora puedo ir donde quiera mientras mantengo la poca cara que me queda.”
Me quedo en silencio, sin saber que decir ante la cruda respuesta que me da el anciano, el cual se da cuenta de la situación y pasa a preguntarme “Ese modelo de silla es distinto al que tengo, ?Cómo es eso?”
Aliviada por poder cambiar de tema le contesto rápidamente “Es un regalo de Jiǎngshī Zhao Liang que me trajeron esta ma?ana, supongo que será el último modelo que ha creado.”
“Parece mucho mejor y más cómoda que la que tengo, tendré que pedirle que me haga una nueva más tarde”, me contesta para se?alar el tablero a continuación. “?Te importa ense?ar a jugar a este anciano mientras hablamos?”
Veo que Lianhua hace un peque?o gesto para decirme que acepte, por lo que coloco las fichas del Othello imaginando que a un antiguo general le gustara un juego un poco más estratégico que las damas.
Mientras jugamos me doy cuenta de que cultivadores o no, todos los ancianos son iguales. Durante las partidas que jugamos va preguntando sobre mi vida y mi situación para compararla con la suya, todo eso acompa?ado de varias anécdotas sobre su juventud y varias batallas, que si no está exagerando, y supongo que no tras ver luchar a Lianhua, serian dignas de aparecer en una película de Marvel.
Tras una última partida que claramente me ense?a la diferencia entre una casual como yo y alguien que ha dedicado su vida a crear estrategias, me aplasta totalmente con absurda facilidad, tras lo cual me dice mientras se acaricia la larga barba “No te sientas mal por haber perdido, soy uno de los mejores jugadores de la corte de wéiqí y el juego es lo suficientemente parecido como para poder adaptar estrategias de este tras haber comprendido totalmente las reglas.”
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Suspiro ante la injusticia de tener que competir con un pro, pero le pido a Lianhua uno de los juegos de regalo para los que me ganan y se lo entrego al anciano, el cual me lo agradece antes de despedirse y dirigirse hacia los círculos habituales de nobles, supongo que para disfrutar de su nueva libertad y presumir de la silla.
Tras la partida del anciano, varias personas que estaban esperando a que se marchara, se acercan para competir conmigo y tras un breve momento de caos, entre Lianhua y las Nei Wei consiguen hacer algo parecido a una cola, por lo que el resto de la fiesta lo dedico a jugar contra los invitados.
Y es tal el éxito, que incluso todo el mundo olvida que tenía que tocar el Guqin al final de la fiesta. Me pregunto cuándo del éxito es debido a que el anciano jugó conta mí y cuanto a que estén genuinamente interesados, pero supongo que nunca lo sabre.
Pero el tiempo no perdona, y con la llegada de la noche la gente se va retirando y mi madre anuncia el fin de la fiesta. Tras el anuncio dejo que Lianhua me lleve al Pabellón, donde espero que no esté escondido un asesino, ya que estoy tan cansada que probablemente ni me entere cuando me apu?ale.
La luz del sol se cuela a través de las ventanas de mi estudio, proyectando sombras suaves sobre los libros que tengo apilados desordenadamente. Estoy absorta en la lectura de un texto que ha mandado leer mi tutora de medicina sobre diversas hierbas medicinales y sus supuestos efectos, sobre todo tratando de dilucidar si en este mundo esos efectos son reales o simplemente panaceas como era en muchos casos en mi antiguo mundo.
Estoy a medio libro cuando un suave golpe en la puerta rompe mi concentración.
"Adelante", digo, alzando la voz lo suficiente para que se me escuche.
La puerta se abre lentamente y entra Lianhua con una expresión seria y unas ropas en los brazos "Zhāohuán Wen, el Emperador la ha convocado. Incluso ha dado instrucciones específicas sobre que esta es la ropa que debe llevar."
Me pongo un poco nerviosa ante esta repentina convocatoria, esperando que no sea por nada grave "Entiendo, Lianhua. Ayúdame a prepararme entonces."
Lianhua asiente y, con la ayuda de Zhi Meilan, comienza a vestirme con el atuendo que han preparado. Es una simple bata de color blanco hecha de lino, sin ningún tipo de adorno ni floritura. En los ocho a?os que llevo en este mundo nunca me han vestido con algo tan simple, lo que hace preguntarme qué podría estar planeando mi padre.
Una vez lista, Lianhua me levanta con cuidado y me coloca en la silla de ruedas que uso desde que la regalo Jiǎngshī Zhao Liang por mi cumplea?os.
Con mi habitual escolta de guardias, Lianhua me saca del pabellón donde nos está esperando un hombre que supongo que será el mensajero. Al vernos, le dice a Lianhua que le sigan y empieza a guiarnos por el palacio.
Rodeamos la escalinata principal del palacio y nos guía hasta otra escalera que lleva a una entrada secundaria. Al pie de la escalera dudamos un momento, pero al final las Nei Wei agarran mi silla y con cuidado me suben hasta la parte de arriba y me depositan con suavidad en el suelo, tras lo cual entramos al palacio.
Es una parte del palacio donde nunca había estado, y tengo que reconocer que es impresionante, con sus grandes columnas de madera pintada y sus techos adornados con frescos que supongo cuentan antiguas historias del imperio. Finalmente, llegamos a una sala custodiada por dos guardias.
Al llegar a ellos, los guardias nos dicen que solo puedo pasar yo y Wang Lianhua. Al escuchar esas palabras no puedo evitar mirar de reojo a Lianhua, sintiéndome culpable de haber tardado ocho a?os en saber su nombre completo y ni siquiera haberme tomado la molestia de preguntarle.
Lianhua se identifica y tras eso, los guardias abren la puerta y nos dejan entrar en la sala.
Mi padre está de pie, vestido con ropas igualmente elegantes pero sin el exceso de ornamentos que lo caracteriza en eventos públicos. Su mirada es serena pero penetrante, observándome atentamente mientras me acerco. Pero lo que más me llama la atención es el circulo de extra?os símbolos que esta dibujado en el suelo de la sala.
"Padre", digo, haciendo una reverencia desde mi silla "He venido como has pedido."
El Emperador asiente lentamente mientras hace un gesto con el brazo y veo asombrada que la puerta por la que hemos entrado se cierra sola. Telekinesis, eso es una maldita muestra de Telekinesis, y encima claramente la ha hecho de forma casual solo para impresionar, ya que los guardias que la habían abierto podían haberla cerrado detrás de nosotros.
Salgo de mi asombro cuando escucho a mi padre empezar a hablarme “Has cumplido ocho a?os. Es momento de que comiences tu camino en el cultivo. Para la primera sesión, siempre somos nosotros quienes instruimos a nuestros hijos."
Siento un escalofrío recorrer mi espalda, mezcla de anticipación y nerviosismo "Entiendo, padre."
Mi padre me mira y noto que esboza una ligera sonrisa "Antes de comenzar, por lo que nos han dicho, ya eres capaz de sentir el Qi y de moverlo, ?Es verdad?”
"Sí, padre, puedo hacerlo sin problemas", le contesto.
“?Te sigues acordando de los pasos del templado del cuerpo que venían en el libro que te encontraste en tu cumplea?os?” vuelve a preguntarme.
“Si, padre. Me acuerdo perfectamente”, le vuelvo a contestar.
Mi padre parece complacido con mi respuesta. "Eso facilita las cosas. ?Tienes alguna duda antes de que empecemos?"
“Creo que no”, le contesto a mi padre. “Pero agradecería cualquier consejo que quieras darme.”
Mi padre sonríe al escuchar mis palabras, pero su expresión se vuelve rápidamente más seria y se inclina hacia mí mientras me pregunta "?Cuál crees es la mejor forma de absorber el Qi?"
Respondo con lo que aprendí en el libro "Es tan simple como acercar el Qi a la piel y luego presionar sobre ella. El cuerpo lo absorberá automáticamente."
Mi padre sonríe, claramente satisfecho con mi respuesta "Correcto. Y ahora tendrás que tomar tu primera decisión en el camino del cultivo. Y lo que tienes que decidir es si quieres templar la piel por zonas o intentar templarla de forma equilibrada. Aunque muchas personas empiezan templando la piel de la cara", a?ade con un tono irónico.
Reflexiono sobre sus palabras, considerando la importancia de esta decisión y le pregunto “?Lo que decida ahora será igual para los otros templados o tendré que decidir en cada momento?”
“En cada momento, puedes ir alternando como quieras”, me contesta mi padre.
Medito un momento mientras considero lo que creo que serán los pros y los contras y al final le digo a mi padre mi decisión "Entonces creo que intentaré templarlo de forma equilibrada”
Mi padre asiente nuevamente "Una elección sabia. Ahora empezaras con tu primera sesión de cultivo.”
“Pero primero”, continua mientras mira a Lianhua. “Wang Lianhua, coloca a nuestra hija en el centro de la formación.”
Lianhua mira la formación y se inclina antes de contestar a mi padre “Disculpe por mi insolencia, su majestad, pero a Zhāohuán Wen le cuesta mucho estar sentada sin ningún apoyo y le sería difícil estarlo el tiempo necesario para una sesión de cultivo.”
Mi padre se acaricia la barba mientras dice “No habíamos caído en ello.”
Alterna su mirada entre el extra?o circulo que ha llamado formación y yo y al final parece tomar una decisión “La silla que usa es lo suficientemente peque?a para que entre en la formación sin tocar las runas. La colocaremos con ella y supondremos que será suficiente.”
Antes de que pueda decir nada, mi padre levanta el brazo y noto como mi silla empieza a flotar. Evito pegar un grito, pero me agarro a los brazos de esta mientras flota hasta el centro de la formación y me deposita en el suelo. Al mirar a mi padre, veo gotas de sudor en su frente. Parece que lo que acaba de hacer no es tan fácil como ha querido hacer parecer.
“Al circulo en el que estas se le llama formación”, empieza a decirme mientras se recupera del esfuerzo. “Esta formación lo que hace es atraer el Qi para que aumente su densidad dentro suyo y así sea más fácil cultivar. Este en concreto es para nuestro uso personal, pero para su primera vez permitimos su uso a nuestros hijos.”
Se acerca al círculo y toca uno de los cristales, lo que hace que se iluminen y se retira mientras me dice “Ya está activado, puedes empezar a cultivar.”
Cerrando los ojos, comienzo a concentrarme y lo que veo me sorprende. En mi visión las motas de Qi ya no están dispersas como otras veces, si no que se amontonan a mi alrededor como si fueran gotas durante una lluvia, y mientras las contemplo, veo desde los bordes de mi percepción como aún más motas empiezan a moverse hacia donde estoy yo en vez de seguir la corriente como suelen hacer.
Salgo de mi asombro y recuerdo para lo que estoy aquí, que es empezar a cultivar por fin.
A modo de prueba, agarro una mota que prácticamente esta pegada a mi piel y con un suave empuje la presiono contra mi piel, viendo como es absorbida como si fuera una gota de agua en una esponja.
Animada por este resultado, empiezo a agarrar más motas entre las que están más cerca de mi piel para ser más rápida en su absorción y uso mi capacidad para agarrar cinco motas para crear una cadena en la que voy presionando las motas contra mi piel una tras otra mientras pierdo el sentido del tiempo fascinada por el proceso.
Al cabo de una cantidad desconocida de tiempo noto una extra?a sensación y veo como una especie de sustancia negruzca sale a borbotones de mi piel cuando intento seguir absorbiendo Qi y noto un tirón en mi silla mientras escucho a mi padre exclamar:
“?Sun Wen, para ahora mismo!”

