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Capitulo 33

  Abro los ojos lentamente y lo primero que veo es a Lianhua mirándome con una sonrisa tranquila, y no puedo evitar percatarme de que ya está desnuda. A continuación me miro a mí y veo que estoy recubierta de la misma sustancia asquerosa que Lianhua llamo impurezas, pero esta vez no me recubre en su totalidad, es solo una fina película grasosa que recubre mi piel.

  Tras ver que abro los ojos se adelanta a mis pensamientos y se acerca con naturalidad para cogerme en brazos. Al alzarme, veo cómo como también se mancha con las impurezas.

  "Siento que te manches", le digo con una sonrisa torcida.

  "No es nada, Zhāohuán Wen", me responde mientras me acomoda en la tina con suavidad y entrando ella también empieza a limpiarme con cuidado.

  "Es curioso", le digo rompiendo el silencio. "Esta vez hay muchas menos impurezas. La otra vez parecía que mi cuerpo entero había expulsado una monta?a de suciedad."

  "Es porque la vez anterior purgo todas las impurezas de su piel de una vez", empieza a explicarme Lianhua. "Ahora solo ha templado una peque?a parte de sus músculos así que las impurezas son únicamente las de la parte afectada."

  Me tomo un momento para procesar sus palabras mientras sopeso la lógica de su explicación y no encuentro ningún fallo, por lo que le pregunto mi siguiente duda "?Y cómo sabe alguien cuándo ha terminado de templar una parte de su cuerpo

  "Es algo que se sabe de manera natural", me responde mientras sigue limpiándome con delicadeza.

  Me remuevo ligeramente en el agua, incómoda con la vaguedad de la respuesta y sigo preguntándole "Pero cuando templé la piel mi padre fue quien me detuvo. No recuerdo haber sentido nada especial que me indicara que había terminado, solo una extra?a sensación."

  Lianhua hace una pausa un momento, pero tras el breve momento de duda continúa limpiándome mientras me contesta "La condición en la que se encontraba entonces no era normal y puedo asegurarle que nunca había visto algo así antes, por lo que no puedo darle ninguna respuesta a eso, solo puedo contarle mis experiencias cuando estuve en su etapa.”

  Mientras me contesta, Lianhua termina de limpiar la última parte de mi piel y luego se ocupa de limpiar sus propias manos y brazos que se han ensuciado en el proceso. Cuando termina me coje y salimos de la tina, tras lo cual me seca con esmero.

  Una vez que ambas estamos limpias y secas, Lianhua me viste y me acomoda en la silla. Luego se pone su propia ropa y, cuando finalmente hemos terminado, agarra la silla y salimos juntas del ba?o y nos dirigimos hacia el patio.

  Al llegar veo que el espacio ha sido transformado. Varias mesas cubiertas de comida están dispuestas bajo el sol, decoradas con flores y cintas que ondean suavemente con el viento mientras los hijos de las doncellas están ya jugando con Xia.

  Mi mirada se desvía hacia un rincón del patio donde veo a mi madre y a Lingxi, quienes conversan en voz baja mientras observan la escena y le digo a Lianhua "Acercarme a donde están mi madre y Lingxi."

  Ella asiente sin dudar y me empuja suavemente a través del patio hasta que estamos junto a ellas, donde mi madre me recibe con una sonrisa cálida.

  "?Te encuentras bien?" me pregunta al llegar.

  "Sí", le respondo mientras le devuelvo la sonrisa. "Solo que tengo algunas dudas sobre mi sesión de cultivo y me gustaría preguntártelas."

  Mi madre parece ponerse sería un momento, pero su sonrisa vuelve cuando me contesta y me dice "Estaré encantada de responderte, pero eso será ma?ana. Hoy quiero que te relajes y disfrutes del día."

  Asiento y dejo que mi mirada se pierda por un momento en los ni?os que siguen jugando en el patio. Ling Xia, al parecer, nota mi presencia y con una sonrisa traviesa corre hasta mi lado y me coje de la mano.

  "?Ven con nosotros!" dice emocionada. "Quiero que juegues también."

  Me siento tentada a negarme poniendo como excusa mi condición, pero Ling Xia insiste y me dice "Tengo una idea para que puedas jugar sin problemas. ?Por favor!"

  Con un suspiro resignado sonrío y le hago una se?al a Lianhua para que me lleve hasta donde los ni?os me esperan. La tarde transcurre en risas y gritos alegres y, para mi sorpresa, me encuentro disfrutando del momento más de lo que hubiera imaginado. Los problemas del cultivo, las dudas sobre el Qi y la extra?eza de las runas parecen disolverse como una niebla y decido, por hoy, dejarme llevar y simplemente disfrutar del día.

  Me despierto al escuchar la voz suave pero firme de Lianhua llamándome y abro los ojos para verla al lado de la camas.

  "Es el momento de levantarse, Zhāohuán Wen", dice mientras se inclina y me ayuda a incorporarme con delicadeza. "El desayuno estará listo pronto."

  Dejo escapar un suspiro de gratitud mientras me ayuda a vestirme y se asegura de que cada prenda esté perfectamente colocada. Sus movimientos son precisos y gentiles, lo que hace que el proceso sea rápido y, una vez lista, me sienta en la silla.

  "?Lista, Zhāohuán Wen?" me pregunta esbozando una sonrisa.

  Asiento, por lo que empieza a empujarme hacia el comedor y a medida que avanzamos por los pasillos la frescura del aire matutino me despeja. Al llegar, veo a mi madre y a Lingxi ya en sus sitios y a la peque?a Xia medio dormida en su silla. Su expresión de somnolencia me arranca una sonrisa.

  "?Cómo estás, Wen?" me pregunta mi madre con una cálida sonrisa.

  "Aún un poco cansada por lo de ayer, pero bien", respondo tratando de contener un bostezo. Al escucharme, Xia parece despertar de inmediato y empieza a hablar con entusiasmo, como si las palabras hubieran estado esperando para salir.

  "?Fue tan divertido! ?La mejor fiesta de cumplea?os de todas!" exclama con ojos brillantes, para empezar a contar con todo lujo de detalles lo que había pasado y había hecho en la fiesta.

  Lianhua, a mi lado, me sirve el desayuno mientras Xia continúa hablando sin pausa, reviviendo cada detalle de la celebración con una energía contagiosa que llena el desayuno de una armoniosa alegría. A pesar de mi cansancio, la calidez de la comida y las voces de mi familia hacen que el momento se sienta especial.

  Al terminar de comer, me vuelvo hacia mi madre "Madre, ?tienes tiempo ahora para hablar sobre algunas dudas que me surgieron?"

  "Por supuesto, vamos a mi despacho", me dice mi madre, tras lo cual ella y Lingxi se levantan y se encaminan hacia la salida. Antes de que se vayan, miro a Xia y veo que está terminando su desayuno.

  "Tienes que ir a mi estudio a leer el libro que tienes a medias", le digo. "Cuando termine con mi madre, iré a preguntarte sobre él y contestar tus dudas."

  Xia suspira y, tras inflar las mejillas en una expresión de ligera protesta, asiente y me dice antes de levantarse y salir “Está bien, pero no tardes mucho.”

  Una vez a solas me vuelvo hacia Lianhua y le digo "Vamos al despacho de mi madre."

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  Lianhua asiente y empuja mi silla con suavidad. Al llegar encontramos la puerta entreabierta y entramos sin llamar, tras lo cual Lianhua se encarga de cerrarla tras nosotras.

  Veo que mi madre me observa con una mezcla de curiosidad y paciencia, y tras esperar a que Lianhua coloque mi silla me pregunta "Cuéntame, ?cuáles son tus dudas?"

  Tras pensar un momento en como contarlo, empiezo a relatar mi experiencia reciente con las runas y la extra?a resonancia que sentí con el Qi. Su expresión cambia a medida que avanza mi relato, y al finalizar, se lleva se pellizca el entrecejo y me dice con un tono exasperado "Cada vez te suceden cosas más extra?as al cultivar, Wen.”

  Sus palabras me hacen sonrojar, y veo que pone las manos sobre la mesa para mirarme fijamente a continuación.

  "Lamentablemente, no tengo conocimientos sobre runas, así que no puedo responder a tus inquietudes", admite con cierta frustración y se vuelve hacia Lingxi y Lianhua para preguntarles "?Alguna de vosotras ha escuchado algo similar?"

  Ambas sacuden la cabeza y Lingxi responde primero "No, Furen."

  Lianhua a?ade "No, jamás he oído algo parecido."

  Tras escuchar sus contestaciones, mi madre vuelve a mirarme y me dice "La única solución que se me ocurre es que hables con un maestro de formaciones, talismanes o encantamientos. Quizá él pueda resolver tus dudas."

  Pero antes de que pueda mostrar una sonrisa de alivio, continúa hablando y a?ade "Aunque sería mejor esperar a que volvamos a la corte. Si llamo a algún maestro de la ciudad es probable que lo que le preguntemos termine siendo conocido más gente, lo cual, sin saber si es bueno o malo, no es aconsejable. Es preferible hacer estas consultas a alguien de confianza de tu padre."

  Asiento entendiendo sus razones, aunque internamente suspiro de frustración al enfrentarme, una vez más, a un obstáculo que retrasa las respuestas que busco, por lo que le digo con resignación "De acuerdo, madre."

  Mi madre parece captar mi expresión y me dedica una sonrisa comprensiva, ya que parece captar mis pensamientos sin necesidad de palabras. Tras esperar un poco, decido aprovechar la oportunidad para hacer otra petición "Madre, ?puedo pedirte algo más?"

  "Claro, dime qué necesitas," me responde tras escucharme.

  "Ayer, mientras cultivaba, el Qi de la habitación se agotó en menos tiempo del que tarda en consumirse una varilla de incienso. Pasé casi más tiempo esperando a que se aproximara que cultivando”, le digo a mi madre. “?Habría forma de contratar a alguien para instalar una formación de recolección de Qi parecida a la que tenía mi padre?"

  Tan pronto como termino, noto un cambio en el ambiente de la sala. Mi madre cubre su rostro con ambas manos mientras Lingxi y Lianhua suspiran al unísono. La tensión es palpable y me doy cuenta de que probablemente he dicho algo raro una vez más antes de que mi madre aparte las manos de su rostro.

  "Wen, bajo ninguna circunstancia repitas esto a nadie," me dice en tono firme. "Excepto tal vez tu padre."

  Un escalofrío recorre mi espalda y trago saliva antes de preguntar "?Por qué no debo decirlo?"

  Mi madre me observa con una mirada severa "?Recuerdas la conversación que tuvimos la noche después de tu primera sesión de cultivo?"

  Me concentro un momento y enseguida recuerdo nuestra conversación sobre las sectas y sus prácticas dignas de un cartel de las drogas, por lo que enseguida me doy cuenta de lo que quiere decir mi madre y le pregunto "?Es tan inusual lo que he hecho?"

  "Sí, Wen," responde mi madre con seriedad. "El agotamiento del Qi es un problema común, y por eso las formaciones son tan valiosas. Y para que te hagas una idea de lo que has hecho, cuando yo estaba en tu etapa, con mi modesto talento, solía tardar casi un periodo en agotarlo."

  Luego se vuelve hacia Lianhua con una expresión inquisitiva y le pregunta "Lianhua, ya que lograste entrar en el Yushitai debes tener más talento que yo. ?Cuánto tiempo te tomaba cuando estabas en la etapa de Wen?"

  Lianhua asiente ligeramente y le contesta mientras me mira "En general, solía tardar medio periodo.”

  Tras escuchar tanto la historia de mi madre como la de Lianhua vuelvo a darme cuenta de cómo todo lo que me sucede y tiene algo que ver con el cultivo es extremadamente raro, pero mi madre interrumpe mis pensamientos mientras continua.

  "Precisamente por eso debo negarte lo que pides, ya que terminarías demasiado rápido de terminar el templado de los músculos", me dice. “Y aunque terminar el templado de los músculos no es tan llamativo o evidente como el templado de la piel y puede ocultarse fácilmente, si llamaría mucho la atención que de repente dejaras de cultivarte. Y aquí hay demasiadas personas que lo notarían.”

  Antes de que pueda protestar, mi madre alza una mano para detenerme mientras sonríe levemente y, con un brillo en los ojos, a?ade "Además, es un buen momento para que experimentes el cultivo como el resto de los mortales."

  Entiendo la implicación, además de que al ver su sonrisa me doy cuenta de que no cambiará de opinión, por lo que respiro hondo y finalmente le digo "Gracias por tus respuestas, madre.”

  Lianhua se coloca detrás de mí lista para llevarme fuera de la sala y, tras despedirme de mi madre le digo "Llévame a mi despacho, donde seguro ya está Xia esperándome.”

  Y mientras nos dirigimos hacia el despacho, empiezo a hacer planes y a preguntarme donde integrar al menos un par de horas de cultivo al día dentro de mi rutina diaria.

  El ba?o está en silencio mientras cultivo y la calma en el ambiente me ayuda a concentrarme en las peque?as motas de Qi neutral que mantengo firmemente en mi mente. Cinco de ellas están atrapadas bajo mi control y con la mano mental libre arrastro lentamente las demás motas según se acercan a mi esfera de influencia.

  Mientras hago esto me felicito por habérseme ocurrido este ejercicio para aprovechar el tiempo mientras más motas de Qi se acercan tras haber vaciado mis alrededores. Y además el ejercicio se nota, ya que he notado que cada vez me cuesta menor mantener las motas, por lo que incluso creo que dentro de poco podre crear mi séptima mano, la cual se me había resistido hasta ahora.

  Mientras espero que nuevas motas entren en mi área de influencia, pienso en mi idea de cultivar mientras Lianhua me lleva en mi silla por la mansión, y como desechó rápidamente la idea al recordar su expresión reprobatoria.

  “No creo que su madre lo permita, Zhāohuán Wen”, me dijo en tono tajante, dejando claro que esa idea iría en contra del propósito de no permitirme una formación de recolección de Qi. Aun así, no puedo evitar pensar que es injusto a pesar de comprender las razones de mi madre. Con un suspiro resignado, continúo absorbiendo las motas que puedo hasta que siento una mano en el hombro.

  "Zhāohuán Wen, ya ha pasado el tiempo," me dice Lianhua y al abrir los ojos la veo ya preparada para ayudarme a ba?arme.

  Absorbo las últimas motas y dejo que Lianhua me ba?e con cuidado y luego me vista. Poco después, nos dirigimos al comedor, donde nos esperan mi madre, Lingxi y Xia, todas listos para el desayuno. La conversación es ligera y, a pesar de los temas triviales, noto que Xia se ve radiante y llena de energía.

  "Hoy tenía pensado salir, ya que he estado demasiado concentrada los últimos días y necesito despejarme", le digo a mi madre al terminar y ella me sonríe mientras me responde "Me parece bien."

  Al escucharme, Xia da un peque?o brinco en su silla mientras me dice “?Yo también quiero ir!”

  Mi madre asiente mientras nos mira con de diversión y nos preparamos para salir acompa?adas por la escolta habitual. Al llegar a la plaza, noto una mezcla de murmullos y miradas más numerosas de lo habitual. Aunque llevo ya un a?o saliendo regularmente y la mayoría de los residentes se ha acostumbrado a verme, hoy el ambiente se siente distinto.

  A medida que avanzamos por la plaza y nos acercamos a la entrada de la calle de las tiendas, por fin noto lo que me está molestando.

  Observando a los transeúntes, veo que muchos visten ropajes claramente distintos a los de aquí, sus colores y estilos son inusuales, y sus miradas, fijas en mí, destilan una curiosidad tan evidente que no pasa desapercibida.

  "Lianhua, ?sabes por qué hay tanta gente nueva?" le pregunto mientras miro a mi alrededor.

  "No, no tengo idea," me responde, observando también con cierta sorpresa.

  Me planteo pedirle a Lianhua que pregunte en algún local cercano, cuando recuerdo la conversación entre Ling Tian y mi madre, en la que él mencionó la conexión entre lo ocurrido a su familia y la inminente apertura de algo llamado el Fragmento Celestial de las Arenas. Al observar a esta multitud de desconocidos, las piezas empiezan a encajar en mi mente.

  Miro a Xia, que observa la escena absorta intrigada por la variedad de trajes y personas alrededor y decido no mencionar nada sobre la familia Ling ni Ling Tian, no al menos donde ella pueda escucharme.

  “Lianhua, ?sabes cómo es el Fragmento Celestial de las Arenas?” le pregunto mientras contemplo como muchos de los extra?os preguntan a los foráneos mientras me se?alan.

  Ella sacude la cabeza y me contesta “No, Zhāohuán Wen, no lo sé.”

  Considero enviarla a preguntar a algún transeúnte local, pero recuerdo que tengo una fuente de información aún mejor, por lo que le digo a Lianhua “Es el momento de visitar a nuestro proveedor favorito. Llévame al Pabellón de la Perla Dorada.”

  Lianhua me mira un momento antes de sugerir “?No sería mejor regresar y preguntar a tu madre? Estoy segura de que ya debe estar al tanto de todo esto.”

  "No, prefiero preguntarle a alguien local", le digo, con una sonrisa confiada. “Además, dentro de unos días tendría que ir igualmente a por unos libros nuevos.”

  Lianhua suspira resignada y comienza a empujar mi silla hacia el Pabellón “Muy bien, Zhāohuán Wen, pero espero que no nos detengamos en cada tienda que veas en el camino. La situación hoy no es lo suficientemente segura como para andar de compras”

  Río suavemente ante su preocupación y llamo a Xia, que parece encantada con la novedad de la multitud y le digo “Xia, sujétate bien a la silla, ?vale? Con toda esta gente podrías perderte.”

  Ella asiente y se aferra a un lado de la silla, tras lo cual Lianhua empieza a empujar la silla en dirección al Pabellón de la Perla Dorada y veo como las Nei Wei, ante la gran aglomeración de gente, en vez de seguirnos deciden hacer un perímetro a nuestro alrededor y abrirnos el paso.

  Y al ver las caras de molestia en algunos de los extra?os al tener que apartarse ante las Nei Wei, solo puedo esperar que no aparezca ningún Yao Zhi para intentar intimarme con su rango y pueda llegar en paz a nuestro destino.

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