Nueva Escuela
En el infierno se encuentra Hades sentado en su trono comiendo unas frituras de papá con una expresión seria y de aburrimiento
-Ares -llamó suspirando de cansancio.
-Sí, mi se?or -apareció delante de él de rodillas.
-Reportes de Daru Lesuke -ordenó llevando una fritura a su boca y masticando lentamente provocando escalfríos en Ares.
-Bueno se?or -tomó aire y empezó a hablar levantando la vista-, hace unos días el chico tuvo una pelea con otro de la escuela, destruyeron una parte de esta y se supone que por eso no han ido a clase, aunque no hay trabajadores que la arreglen ahora, por otra parte, el chico liberó una gran cantidad de poder, más bien una proyección de su espíritu, lo que provocó que los demás pensaran que era fuerte, pero solo fue una ilusión, lo vi con mis propios ojos, así que estoy seguro de ello, el chico sigue siendo débil.
-Ya veo -comiendo otra fritura-. ?Qué va a pasar con las clases?
-Sobre eso -explicó-: el director de la escuela va a transferir a algunos estudiantes, los del último a?o hacia otra escuela, al parecer esta escuela tiene pocos estudiantes, por algún motivo muchos de ellos se han... ido por así decirlo.
-Entiendo -comiendo la última-, mantenlo vigilado, veremos qué problemas causa en su nueva escuela. ?Sabes qué escuela es?
-Es una que está cerca de la monta?a -comentó.
-Oh, si mal no recuerdo en esa monta?a se encuentra el viejo castillo.
-?Qué castillo? -preguntó.
-Uno que en el pasado fue construido por una criatura muy poderosa -respondió-. Me sorprende que los humanos no lo destruyeran, lleva siglos ahí
-Ya veo -se puso de pie-. Se?or, con su permiso me retiro a seguir vigilando.
Hades ascendió con la cabeza y Ares se retiró del lugar.
(...)
Han pasado varios días desde el incidente de Daru con Seike, la doctora le pudo crear un antídoto al veneno a tiempo para salvarlo y las clases estuvieron suspendidas por unos días debido a la destrucción de la escuela. No había nadie que accediera a repararla por problemas de dinero, pero por fin el director llamó a todos los estudiantes para darles una noticia que al parecer sería la solución del problema. Por otra parte, los estudiantes parecen haber dejado por el momento lo de matar a Daru, incluyendo a Seike, también Arzan desapareció desde aquel día que defendió a Daru y no volvió a mostrarse con nadie, al parecer salió del país.
Jenny se encontraba caminando por la calle, iba camino a la escuela, pero antes se detuvo frente a una gran casa marrón con un enorme portón que la separaba de la calle, estaba dudando, miro la hora en su movil y suspiró, luego abrió el prtón y se dirigió a la puerta principal, en ese momento esta se abrió sorprendiéndola y haciendo que frenara en seco, de allí salió, nada más y nada menos que Seike, el cual llevaba la camisa de su uniforme desabotonada dejando ver sus pectorales y abdomen, tenía un cepillo de dientes en la boca y estaba sepillándoselos. Se detuvo al ver a la chica, la mirada de esta se dirigió a su cuerpo dándole un repaso rapido, pero se ruborizó y cambió de dirección si vista apenada.
-Perdón por venir sin avisar, quería hablar contigo antes de ir a la escuela -le dijo intentando mantener la calma, el chico alzó una ceja confundido, luego se acerco a un fregadero que había en el costado de la entrada y abrió el grifo mientras se terminaba de enjuagar los dientes y la cara.
-No se que quieres hablar, las cosas ya se aclararon parece que el supuesto dragón es demasiado débil, no causará problemas por ahora -dijo agarrando una toalla a un costado y secándose la cara, luego se giró hacia la chica, esta por fin lo miró a los ojos, parecía preocupada.
-Las cosas no terminaron de la mejor manera, y puede que me haya sentido un poco manipulada y utilizada por ti -se cruzó de brazos con cara enojada, luego se relajó-, pero también asumo parte de la culpa por lo que hice, tengo pensado disculparme con Daru, pero antes de eso... -se acercó más y le extendió la mano como un saludo, luego sonrió de lado-. Me llamo Jenny, me gustaría que empezaramos de nuevo, sin manipulación y sin nada, no como dos personas que buscan matar al dragón, sino más bien como dos amigos -Seike se quedó mirando la mano extendida de la chica, no sabía bien como reaccionar, se rasco la nuca con incomodidad y luego suspiró, termino por rechazarle la mano, la chica parecía algo impactada y dolida por esto.
-Me llamo Seike, mucho gusto -le extendió el pu?o cerrado como muestra de saludo, pero giro la cara evitando mirarla, parecía algo sonrojado.
-El gusto es mío -respondió al saludo chocando su pu?o con el de él y sonrió.
(...)
-?Daru! -grita Sara mientras atención aparece detrás del chico ganándose su-. Te vi hacer rato, pero eres muy rápido no había forma de alcanzarte.
-Perdón no te vi -rascándose la cabeza-. ?Vienes sola?
-Pues Jenny me fue a buscar, pero dijo que hoy iba a esperar a que Seike llegara -comentó-, parece que quiere hablar con él. Lo ha estado buscando todos estos días, pero él solo la evita.
-?De qué quiere hablar con él? -preguntó.
-Me dijo que Seike no era mal chico sólo quería hacer las cosas de la manera equivocada -respondió-, quiere hablar con él para arreglar las cosas de buena manera.
-Y tú y ella ya...
-Si tranquilo, ninguna de las dos le guarda rencor a la otra -bajó la mirada-, es verdad que nuestra relación se enfrió un poco debido a nuestra pelea, pero estoy segura que lo superaremos juntas.
-Lo siento -miró hacia un lado-, es mi culpa.
-No digas eso -agarró su rostro con sus manos para que dirigiera su vista a la de ella-, tanto ella como yo tomamos nuestras propias decisiones, ni tu ni Seike son culpables, nosotras debemos enmendar nuestros errores y aceptar el peso de las elecciones que tomamos -lo miró fijamente y al dar cuenta de lo cerca que estaban sus rostros lo soltó rápidamente sonrojada-. Perdón me deje llevar.
-No te disculpes -la miró y escuchó-. Gracias Sara.
Esto hizo que la chica se ruborizara de nuevo y sonriera, en ese momento apareció alguien desde atrás y saltó encima de la chica.
-Los atrapé -sonriendo Jenny se separó de Sara poniéndose a un lado de los dos-. ?Qué hacían, tortolitos?
-?Jenny! -la rega?ó Sara.
-Perdón perdón -dijo riendo-, Daru -lo miró-, quiero pedirte disculpas por lo que te hice, no espero que me perdones, pero en serio estoy muy arrepentida -agachó su cabeza-. Lo siento mucho.
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-Ya no te preocupes por eso -Daru le hizo se?as para que alzara la cabeza-, está en el pasado, no te guardo rencor.
-Me alegra escuchar eso -alzó la cabeza sonriendo-, hay alguien más que quiere hablarte -se echó a un lado y dejó ver a Seike detrás de ella, que dio unos pasos al frente para quedar cara a cara con Daru y mirarlo a los ojos.
-Escucha bien -habló Seike-, todavía no creo que seas un santo así que no pienso ser tu amigo, pero tampoco te atacaré más, considerándolo como una tregua.
-Que disculpa más mala -Daru alzó una ceja sonriendo, lo que hizo que Sara y Jenny soltaran una risilla.
-Eso no era una disculpa, idiota -hizo una mueca de molestia y se dio media vuelta-, solo dije que no intentaré matarte, deberías estar agradecido.
Después de eso se retiró perdiéndose en la multitud y antes de que los chicos volvieran a hablar fueron interrumpidos por la voz del director que mandaba a todos a guardar silencio, cuando por fin lo hicieron dio comienzo al discurso.
-Buenas a todos, de seguro se preguntan qué va a pasar con las clases y porque aún no se arregla la parte destruida de la escuela -suspiró-, bueno, no tenemos dinero para ello así que eso será imposible por el momento -algunos gritos de felicidad se notaron por lo que el director se aclaró la garganta para seguir-. No celebren todavía, por suerte encontré un viejo amigo que me va a ayudar, todos los estudiantes del último a?o serán trasladados a la secundaria que está al pie de la monta?a, podrán estudiar ahí hasta que se arregle este problema.
-?Escuchaste eso Jenny? -dijo Sara emocionada-, volveremos a nuestra escuela, ya quiero mostrártela Daru.
-?La escuela que mencionó el director es la de ustedes? -preguntó Daru sorprendido.
-Así es -explico Jenny-, recuerda que nuestras escuelas hicieron un intercambio de estudiantes, dos de ustedes fueron allá y así Sara y yo vinimos.
-Es cierto -mencionó Daru-, entonces conoceremos a los estudiantes de aquí que fueron allá.
Ambas asintieron con la cabeza, la alegría de volver a su vieja escuela se notaba claramente en sus sonrisas.
-Director -un estudiante alzó la mano y el director hizo una se?a para que hablase-, aun siendo nada más los de ultimo a?o somos muchos, no cabemos tantos en una misma escuela.
-Sobre eso -respondió-, no tengo detalles, pero parece que varios estudiantes se han ido de la escuela, tiene mucho espacio para albergarlos.
-Eso es...-el chico miró al suelo-, da un poco de miedo que hayan desaparecido.
-No tienen de qué preocuparse -volvió a hablar el director-, dije que se fueron, no que desaparecieron. Todo está bien en la escuela, no corren peligro alguno se los aseguro -todo el lugar quedó en silencio-. Bueno, si no tienen más dudas ma?ana mismo empiezan las clases en su nueva escuela, todos saben dónde queda la monta?a así que no será difícil llegar. Ya saben, el horario es el mismo no falten por favor y sean puntuales, sin más que decir que tengan lindo día. Adiós.
Retirándose del lugar dio fin a la reunión, enseguida todos los estudiantes rompieron fila comentando sobre la nueva escuela mientras se iban cada cual por su camino. Daru acompa?ó a las chicas hasta la salida de la escuela donde se detuvieron para despedirse.
-Tengo el presentimiento de que ma?ana será un gran día -habló Jenny rompiendo el silencio.
-A decir verdad, no tengo idea de cómo llegar a la escuela -mencionó Daru rascándose el cuello-, antes no salía mucho de casa y cuando lo hacía no prestaba atención a mi alrededor, no sé dónde queda la monta?a esa.
-Es fácil, allá está -Sara se?aló a la gran monta?a que sobresalía en la ciudad-, si no sabes cómo llegar Jenny y yo podemos acompa?arte ma?ana.
-Sí, es verdad, vamos los tres juntos a la escuela. Es una idea excelente -Jenny le lanzó una mirada pícara a Sara-, pero creo se tendrán que ir solos, ya quedé en llevar a Seike.
-?En serio? -Sara la miró con los ojos entrecerrados-, ?Tan cercanos son ya?
-Nada de eso -le respondió con cierto enojo en su rostro-, ese tipo no le caería bien a nadie, sólo le hago un favor porque soy una persona muy buena.
-Si claro -comentó Sara con sarcasmo.
-Bueno, bueno -Daru las interrumpió-, por mí no hay problema, me parecería genial que fuéramos juntos a la escuela Sara -sonrió-. ?Qué dices?
-B-bueno -nerviosa se sonrojó un poco-, si me lo pides así no puedo negarme -Jenny soltó una risita al verla y ella le dio una mirada asesina-. Mejor vámonos ya -agarró del brazo a la chica y la arrastró lejos de ahí-. Nos vemos ma?ana Daru, yo te paso a buscar a tu casa.
-Okey -asintió Daru.
(...)
En la casa de Daru Sara llegó y estando al frente de la puerta se acomodó los lentes y tocó el timbre, espero unos minutos y lo volvió a presionar, entonces escuchó la voz del chico.
-?Voy, dame un minuto! -un rato después abrió la puerta jadeando un poco-, Perdón, me quedé dormido -sonrió-. ?Nos vamos?
-Sip -Sara sonrió y salieron caminando juntos.
Llegando a la escuela se podía notar lo parecida que era a la otra, contaba de una sola planta con muchas aulas, ba?os, la dirección, todo separado de un largo pasillo. En la parte de atrás se encontraba el patio donde almorzaban y merendaban. Sara le ense?ó toda la escuela a Daru, sus ojos brillaban de emoción y alegría por volver a su vieja institución y poder ense?ársela a su nuevo amigo.
Sonó la campana y los estudiantes se reunieron para escuchar al director de esa escuela presentar a los estudiantes nuevos. Al terminar les orientó donde deberían ubicarse, por suerte Sara y Daru terminaron en la misma aula.
-Qué suerte -dijo Sara acomodando las cosas sobre su mesa-, nos tocó la misma aula, siento pena por Jenny a ella la llevaron a otro salón.
-Creo que le tocó con Seike, debería estar bien -Daru sonrió.
-Tienes razón -rió-, el profesor llegará pronto, por cierto, creo que en esta aula es donde están los estudiantes que vinieron de tu escuela -se sentó en la silla-, me pregunto quienes serán.
-Deberías reconocerlos -se sentó en la silla a su lado-. Digo, esta es tu escuela pensé que sabrías diferenciar a los que no son de aquí.
-Bueno, no soy muy buena memorizando caras -sacó sus libretas-, y además la escuela está diferente, el director tenía razón, faltan muchos estudiantes y... me cuesta creer que huyeran, así como así.
-A mí también me parece raro -tocándose el mentón-. Estoy seguro que no somos los únicos que lo sospechamos, la mayoría deben estar asustados pensando que algo malo pasa aquí, pero son muy orgullosos como para aceptarlo.
-Creo que deberíamos dejar de pensar en eso -sacudió su cabeza para alejar los pensamientos-, vamos a divertirnos en esta escuela.
-?Divertirnos en una escuela? -alzó una ceja-, estás loca.
Los dos echaron a reír hasta que entró el profesor y dio inicio a la clase.
(...)
En el recreo Seike y Jenny estaban reunidos comiendo juntos, Jenny traía un pan con queso y una caja de jugo de mango mientras que Seike sólo traía un paquete de sorbetos.
-Esta escuela es igual de aburrida que la otra -dijo Seike abriendo su paquete de sorbetos.
-Era más animada antes -habló Jenny dándole una mordida a su pan-, faltan los chicos que la animaban, se ha vuelto muy deprimente.
-Si tú lo dices, a mí me parece como si siempre hubiera estado así -se escuchó la voz de varias chicas gritar de emoción-. ?No me digas que incluso en esta deprimente escuela él sigue provocando ese efecto en las chicas?
-?él quién? -preguntó dándole su última mordida al pan.
-Uno de los chicos que se transfirió de la otra escuela, aquel de allá -se?aló a la multitud de chicas mientras se comía un sorbeto-, se llama Alex Herder y es muy popular con las chicas como puedes ver.
Jenny se quedó mirando la multitud hasta que lo vio pasar entre las chicas. Su pelo era marrón oscuro, largo puntiagudo y despeinado, un mechón caía sobre el lado izquierdo de su cara. Tenía ojos del mismo color, era alto y se podía notar que estaba muy definido. Traía su uniforme como el resto de la clase y caminaba con una mano en el bolsillo y la otra sosteniendo su celular, parecía estar concentrado en este sin prestar atención al sinfín de chicas que lo miraban e intentaban hablarle, pero él solo las ignoraba.
-Oh, así que es ese -comentó riendo-, definitivamente es guapo, puede que hasta más que tú.
-Como si me importara eso -protestó dándole una mordida a otro sorbeto-. No lo entiendo, a pesar de ser popular y de tener a casi todas las chicas de la escuela detrás de él, no hace más que andar en su celular todo el tiempo. En el tiempo que lo vi en la escuela no había hecho ni un solo amigo, no parece confiar mucho en la gente.
-?Estás seguro de eso? -se?aló a donde caminaba Alex encontrándose con otro chico que estaba sentado en un banco-, porque parece que se lleva bien con aquel de allá.
-Oh vaya -se sorprendió al verlos-, esto si es una sorpresa, ese chico es el otro transferido, también lo conozco, pero no me sé el nombre, es raro ver que los dos antisociales de la escuela se lleven bien, pensé que ninguno de los dos quería tener amigos.
El chico que esperaba en el banco era pelinegro, su pelo era medio largo y despeinado formando peque?os rulos, su piel era pálida tanto que parecía un vampiro. Era delgado, no tenía mucha musculatura, pero no estaba fuera de forma, sus ojos eran decaídos de color verde. Encima de su uniforme llevaba puesto un abrigo de mangas largas y gorro con este puesto encima de su cabeza haciendo notar algunos mechones que sobresalían.
-Parece un muerto viviente -comentó Jenny al ver su color de piel que se notaba muy poco debido al abrigo que cubría su cuerpo-. ?No tiene calor con eso?
-No lo sé -respondió comiendo el último sorbeto-, siempre lo lleva puesto, su piel está así por eso mismo, porque no coge casi nada de sol. Tal vez es da?ino para su piel y por eso se protege, él también es antisocial pero de una forma diferente, Alex no tiene amigos porque no quiere, rechaza a la gente que se le acerca, pero él no tiene amigos porque nadie se acerca, tiene un aire extra?o y da un poco de miedo, la gente dice que incluso tiene pensamientos asesinos.
-Joder, eres como una amiga chismosa, lo sabes todo -rió.
-No es eso, pesado -protestó-, es que me gusta estar informado sobre todas las personas de la escuela, quien sabe cuándo tenga que pelear con alguno de ellos.
-Entonces deberías saber sus espíritus -alzó una ceja mientras abría la caja de jugo.
-En realidad -apartó la mirada hacia un lado-, por más que he intentado averiguar no sé si tienen ni siquiera espíritus.
-Eres un inútil -colocó un absorbente en la cajita y se lo llevo a la boca para tomar un sorbo.
-Idiota -apretó la caja haciendo que el jugo le saltara en la cara a la chica.
-?Oye! -lo miró furiosa con toda la cara llena de jugo mientras él reía-, me debes una caja de jugo -le dio un pu?etazo en la cara-, ahora vamos a clase que llegaremos tarde -tratando de limpiarse el jugo con las manos-. ?Ah! que pegajoso.
-Está bien -haciendo un ruido de molestia se fue junto con ella mientras le echaba una última mirada a Alex y al otro chico que hablaban tranquilamente en el banco.
-?Has encontrado alguno que te guste? -preguntó Alex sin apartar la mirada de la pantalla de su teléfono.
-Aun no los he visto a todos bien -respondió el chico mirando al cielo-, pero hay una que me llama la atención, aún tengo que ver su espíritu con mis propios ojos, pero... -dirigió su mirada al chico a su lado que apartó la vista de su celular y lo miró también-, me han hablado de ella y sabes lo mucho que me gustan los gatos.

